En el comienzo del segundo parcial fue Nalbandian quien logró quebrar el servicio del rival ya en el primer game, dosis que repitió en el tercero para pasar a servir 3-0. En ese momento, Nadal volvió a ser el que fue en el comienzo y, sumados a errores del cordobés, acumuló 6 games seguidos en su faena para cerrarlo 6-2 y 6-3 tras una hora y 17'.
Se trató de una semana récord para el Brasil Open que, gracias al español, en su decimotercera edición tuvo a 57.465 espectadores presentes.
Nadal conquista por segunda vez Sao Paulo, pues ya lo hizo en lo que hasta la fecha era su única participación en 2005. Se trata de su título número 51, el 37º en tierra batida, siendo el tercer jugador de la historia en este ranking a sólo tres del austriaco Thomas Muster (40) y aún a nueve del argentino Guillermo Vilas (46).
Su hoja de ruta le llevará a Acapulco, previa semana de descanso, y posteriormente a los Masters 1.000 de Indian Wells y Miami antes de volver a la tierra batida. Su terreno.
Así, antes de un descanso pensando en el ATP 500 de Acapulco, el zurdo sumó su título número 51, primero desde Roland Garros 2012 y octavo seguido sobre polvo de ladrillo.
Es que poco después de alzar el Abierto de Francia surgió la lesión en el tendón rotuliano de su rodilla izquierda que le impidió jugar hasta hace quince días, cuando regresó al tenis en el torneo de Viña del Mar y cayó en la definición.