Sin embargo, esa pasividad en el encuentro se quebró a los 17' de juego, cuando Chumacero, conocedor del campo de juego y la altura, probó con un remate de afuera que complicó en su trayectoria al arquero y lo terminó traicionando para convertirse en la apertura del marcador para el equipo local.
El golpe lo sintió Arsenal, y parecía que The Strongest estaba dispuesto a liquidar el asunto. Sin embargo, mediante la pelota parada, el equipo argentino comenzó a hacer valer su punto más fuerte: la vía aérea.
A los 26', el visitante tuvo la más clara de ese primer tiempo, cuando Lisandro López saltó más alto que todos tras un tiro de esquina y el balón fue rechazado por un defensor en la línea cuando el arquero ya estaba vencido.
Pero en el comienzo del segundo tiempo llegaría la sorpresa de Arsenal, que llegó a la igualdad gracias a un fuerte tiro libre de Benedetto que se coló por la barrera y sorprendió al arquero Daniel Vaca.
Hasta ahí, era negocio. Pero todo se complicó cuando Damián Pérez vio la roja por doble amarilla y al equipo de Alfaro no le quedó otra que refugiarse peligrosamente cerca de su arco. Para colmo, el ingresado Emilio Zelaya cometió la infantilidad de dar un codazo y el equipo del Viaducto terminó con 9 jugadores.
Así, y cuando sólo quedaban 7' para que Arsenal concrete lo que a esa altura sería una verdadera hazaña, Luis Melgar se encargó de poner el 2 a 1 que sentenció todo tipo de esperanza y sepultó todo lo bueno que había hecho hasta ese momento.
Por muy poco, con mucho esfuerzo, a Arsenal se le terminó escapando sobre el final y no pudo debutar con una sonrisa su participación en la Copa Libertadores.