Arsenal tendrá un estreno exigente ya que los 3.650 metros de altura de La Paz suponen un rival extra para los equipos acostumbrados a jugar en el llano.
Para tratar de evitar los efectos de la altura, el plantel dirigido por Gustavo Alfaro se alojó en un hotel de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y llegará a La Paz un rato antes del partido.
En el equipo de Sarandí, Emiliano Olivero tendrá la gran responsabilidad de reemplazar a Cristian Campestrini, quien debe una fecha de suspensión por una expulsión en abril pasado.
Víctor Cuesta, habitualmente zaguero central, jugará como lateral izquierdo para solidificar el juego aéreo en ataque y defensa. Damián Pérez, un marcador de punta, cumplirá la función de mediocampista izquierdo y Benedetto -autor del gol del empate ante Unión, el viernes pasado- será el acompañante de Lugüercio en reemplazo de Zelaya.
Desde que el martes llegó a Bolivia, Alfaro no cambió el discurso: “Es la Copa y es en La Paz, por lo que trataremos de estar a la altura de las circunstancias y hacer un buen partido. No me gusta hablar del negocio del empate, pero sería importante sumar”.
Arsenal, campeón del Clausura 2012 y ganador de la primera edición de la Supercopa Argentina, afrontará esta temporada el triple desafío del Torneo Final, la Copa Libertadores y la Copa Argentina. Habituado a dar pasos cortos y seguros, superar el escollo que supone The Strongest será trascendente para el futuro.