Es cierto que también Boca entregó en esa tórrida tarde de sábado una muestra de carácter, más allá de que el funcionamiento colectivo todavía está lejos de diseñar un conjunto compacto y sin fisuras, a la usanza de los que generalmente idea el laureado entrenador.
Sin Román Riquelme en condiciones físicas aún (el '10' recién estaría disponible para los primeros días de marzo, luego de esa interminable novela que terminó con su regreso a la entidad), a Bianchi le seduce, tal vez, la idea de armar un dibujo táctico diferente (4-4-2), prescindiendo de Leandro Paredes como armador del equipo.
De esta manera, una alternativa que maneja el DT consistiría en el ingreso del uruguayo Ribair Rodríguez para que se mueva en la zona central y posibilite que Walter Erviti se traslade hasta el costado izquierdo.
El resto del equipo sería el mismo que viene de actuar y ganarle a Quilmes, con Christian Cellay desempeñándose como lateral por la derecha.
A todo ésto, ¿que oposición plantearía el Toluca?. La intención del técnico Enrique Meza es obtener un buen resultado y regresar a México con el ánimo retemplado.
En el Clausura de su país, Toluca lleva 3 derrotas en fila (la última, un 1-4 como local frente a Tigres) y la crisis futbolística se exhibe latente.
"Estamos en crisis, de eso no hay dudas. No sólo porque nos llegan y nos convierten, sino porque al equipo le está costando mucho generar juego asociado", explicó Meza.
Ambos equipos ya se enfrentaron en la edición 2007 de la Copa, la que ganó el xeneize con Miguel Angel Russo como conductor. En México, Toluca, orientado en aquel entonces por Américo Gallego, ganó por 2-0. En la revancha jugada en Buenos Aires, más precisamente en cancha de Velez, Boca se impuso por 3-0, con los goles conseguidos por Jonatan Maidana, Román Riquelme y Mauro Boselli.