Está complicado Independiente. Su exiguo promedio hace rato que no lo deja en paz. Ya hubo cambio de técnico, distintos jugadores en la cancha, pero apenas por un rato los Rojos pudieron ver la luz.
Con 19 partidos por delante, el equipo de Américo Gallego está en uno de los 3 puestos de descenso, apenas por delante de Unión y de Quilmes –que tiene un partido menos–, y por debajo de San Martín y Rafaela.
A 10 puntos de San Lorenzo, el siguiente rival que divide por 3 temporadas, la pelea del conjunto de Avellaneda parece reducida a esos 4 equipos, que dividen diferente.
Por ese motivo, resulta difícil calcular los puntos que necesitaría sumar para salvarse, sin tomar en cuenta las unidades que acumulen sus adversarios directos. Tal vez con una campaña floja le alcance para salvarse, pero puede darse un escenario con una buena cosecha que igual lo lleve al descenso.
Para clarificar un poco el panorama, los ejemplos son la mejor opción: si Independiente saca 16 puntos, obliga a Rafaela a sumar 12, a San Martín 17, a Quilmes 23 y a Unión 25. Si el Rojo consigue 22, la vara la eleva a 16 para Rafaela, a 21 para San Martín, a 25 para Quilmes y a 29 para Unión. Y si llega a 34, a Rafaela le sirven 24, a San Martín 29, a Quilmes 29 y a Unión 37. Por eso, más que nunca, Independiente se aferrará a la calculadora.