En su agonía, el Seleccionado argentino sub 20 dirigirá en la jornada todos sus ruegos y pondrá sus esperanzas en manos ajenas para llegar a la última jornada de la fase inicial con la chance de poner un pie en hexagonal final del Campeonato Sudamericano que inició como máximo candidato. Parece mentira que esto pase con el vasto material que tenemos en el país para potenciar, y que luego solemos desperdiciar. ¿Comparable con lo que nos pasa en todo?. Ironías...
El golpe es tal que el subdirector de selecciones, Humberto Grondona, hijo del titular de AFA, dejó en claro que no está garantizada la continuidad de Marcelo Trobbiani como entrenador del sub 20, aunque rápido se lavó las manos al afirmar que los que deciden son los dirigentes.
Si Colombia y Paraguay ganan llegarán a 6 puntos y se asegurarán el pasaje a la siguiente ronda, con amplias chances de meterse en el Mundial de Turquía (clasifican cuatro) y Argentina no llegará a ese número aún venciendo a los 'cafeteros' en la última jornada.
Marcelo Trobbiani realizó 5 cambios para el último partido que disputó. Dejó fuera a Iturbe, el jugador por el que viene gestionando River hace tiempo y al que se lo llama “el Messi paraguayo”, a Lanzini, y dos del tridente ofensivo del Racing que ilusiona, Vietto y Centurión.
Muchos nombres, poco hilván para consolidar en juego el poder que contienen sus individualidades. Pero algo que se puede rescatar de la última presentación, fue el cambio de actitud mostrado, ya que si bien no logró quedarse con la victoria, dejó en claro que las ganas están, y los ingresos en el complemento de Álan Ruíz y Centurión, le dieron al equipo el vértigo y dinamismo que no había mostrado en todo el certamen.
Y esas ganas las reflejó en la práctica de ayer Lucas Melano, autor del primer gol argentino ante Bolivia al asegurar “vamos a entrenar, a ponermos bien y ganarle a Colombia. Todavía no estamos afuera y esperamos el empate entre Colombia y Bolivia para llegar con chances a la última fecha”.
Los jugadores mirarán los partidos por televisión y aquello que emane de las pantallas definirá su futuro. Será seguir en carrera aunque con la soga al cuello o la eliminación directa del equipo que empezó como gran candidato, no solo por su condición de local, sino también por el rico plantel con el que cuenta.