Si no vuelve, Boca podrá perder algún que otro partido sin que le genere demasiados problemas y sin tener que soportar el peso de algunos medios que siempre predisponen a las masas. Como se dice, "le hacen el oído..."
Quien nunca pudo vivir en paz, fue Julio Falcioni, entrenador que hizo el trabajo 'sucio' para llegar al día de hoy con esta situación en la que Boca puede quedar 'limpio' y felíz de cara a lo que viene.
La tercera etapa de Carlos Bianchi aún no se sabe si será con o sin Riquelme y se espera por la decisión. Dados los hechos, Boca se encuentra ante una bifurcación que podría definirse en las próximas horas.
Boca puede, en el caso de respuesta negativa del jugador a Bianchi, seguir su vida tranquilamente habiendo hecho todo como lo pidió su hinchada mientras que Riquelme deberá buscar otros horizontes si es que pretende seguir jugando al fútbol.
Si hubo algo que nunca se discutió sobre Riquelme en los últimos tiempos, fue aquello de su palabra. Y el hombre debe andar en una lucha interna por como quedó planteada la situación.
Vaya uno a saber en que andaríamos por estas horas si el jugador no hubiese dicho lo que dijo. Seguramente al unísono de la llegada de Bianchi se hubiese dado la de Riquelme.
El futbolista ahora queda expuesto porque, de aceptar lo que le va a proponer Bianchi, muchos lo podrán mansillar por aquello de haber cambiado la postura por conveniencia.
El orgullo de Riquelme podría influir en esta decisión a tomar por sobre el verdadero deseo. ¿Qué decidirá Román?. En el caso, ¿será genuina la decisión?. Difícil saberlolo realmente.
El otro problema que se le presenta al jugador es que para justificar el dinero que pretende ganar a su edad, tendrá que entregar mucho más si es que se va del país. En Boca la vara no se la van a poner alta por lo que ya le entregó en el pasado y por como nos comportamos los 'nostálgicos' argentinos ante estos temas.
En Brasil, por citar un ejemplo si es que sigue su carrera en el vecino país, no bastará con lo que hoy pueda hacer Riquelme en Argentina porque a ellos les sobran buenos jugadores que jueguen bien al Fútbol. De hecho se quedaron con todo lo que jugaron en este 2012. Libertadores, Sudamericana y Mundial de Clubes.
Ni que hablar de las 'mañas' del veterano jugador. Julio Falcioni pagó el plato roto de toda esta Fiesta y quiso terminar con situaciones desprolijas. Como siempre pasa, fue quien terminó estrellado con la gente por no jugar bien al fútbol. Como si el equipo multicampeón de Bianchi hubiera jugado como el Barcelona de 'Pep'. ¿No?.