Si bien los dirigentes son elegidos por la gente, para algo están. Al menos para tomar decisiones. Pero si lo que hacen es hacer todo lo que se les pide, no se sabe bien para que están.
Daniel Angelici debería plantearse esto en la intimidad, para determinar si realmente está para cosas serias o lo está para ser una figurita decorativa que llegó al fútbol para tener más popularidad y nada más. Un tema que Angelici se debería replantear.
Hay una realidad que hace que todo esto sea posible. Boca mira y apuesta al pasado porque el presente no tiene mucho sustento. Lo que da para la polemica es si por esto, hay que ir para atrás para pensar en diagramar un futuro. Debate para el mundo boquense y para nosotros que tenemos la misión de escribir, analizar o informar.
¿Qué pasará con Riquelme si llega Bianchi?
Román no es una condición innegociable aunque creen que se mantendrá firme. “A Boca no vuelvo como jugador ni aunque esté Bianchi”, aseguró el por ahora jugador en su 'cadena nacional' pese a que la figura del 'Virrey' lo hace dudar.
Pero el entrenador, como todos sabemos, piensa que es mejor tenerlo adentro que afuera, con el revuelo que se arma cada vez que Boca no gana un partido sin Riquelme en las filas del equipo. Sucede que los miserables periodistas le buscan la lengua y lo obtienen, sin pensar que son usados como preservativos cada vez que al jugador se le canta o mejor dicho los necesita.
Pasó con Falcioni y se armó un lío sin precedentes. Como si Boca hubiera sido Brasil del 70 cuando era dirigido por Bianchi.
Es muy dura la opinión pero es así. Sucede que muchos de los colegas que trabajan en los medios son cholulos, también hinchas, y se orinan con tenerlo hablando con ellos aunque sean unos minutos que pueden incluir destrato. No importa. La prensa tiene mucho que ver con todo lo que nos pasa. No nos enrosquemos con todo esto porque tampoco tiene mucho sentido porque es Fútbol. Pan y circo para la gilada. Sigamos.
¿Y si Bianchi no tiene a Román? Eso ya ocurrió y mal no le fue.
De hecho, el promedio de efectividad de entrenador sin Riquelme en el plantel (66,67%) es más alto que cuando tuvo (64%) bajo su mando .
En ese año y medio del segundo ciclo de Bianchi, Boca obtuvo el Apertura, la Copa Libertadores y la Intercontinental en 2003 con Román jugando en España. Y fue finalista de la Copa en 2004 y subcampeón en el Clausura de ese año.
Lo que siempre se dice, Boca siguió ganando y teniendo éxito sin Riquelme y el jugador fuera de Boca no pudo lograr NUNCA un título.
De 88 partidos jugados sin Riquelme, el Boca de Bianchi ganó 51, empató 23 y sólo perdió 14. Además fue segundo en el Apertura 2003 y fue eliminado en los cuartos de final de la Sudamericana.
¿Y Bianchi con Román?
Lo tuvo desde el Apertura 1998 hasta la Mercosur 2001. En 190 partidos ganaron 104, empataron 54 y perdieron 32. Juntos fueron campeones en el Apertura 98, Clausura 99 y Apertura 2000 y levantaron la Libertadores en 2000 (también la Intercontinental) y lo repitieron en 2001. Román apostó un asado al no. ¿Bianchi ya prende el fuego?