La particularidad es que siempre han estado involucrado argentinos, como también brasileros aunque en el caso del partido de Chaco nada tuvieron que ver nuestros vecinos 'cariocas'. Fueron invitados a un bochorno de pocos precedentes.
Este fue un episodio curioso. El árbitro chileno determinó, aquella vez, determinó a las 22:37 de aquel 3 de octbre pasado, que los jugadores que trataban de mantener el clima competitivo con movimientos en el campo semioscuro volvieran a los vestuarios para tomar una determinación final a las 23.
Así, entre silbidos del público que se había congregado, culminó una larga espera y conciliábulos entre organizadores, técnicos, jugadores y árbitros.
Tanto la selección argentina como la brasileña coincidieron en que en algunos sectores del campo la visibilidad no era la óptima y así no se podía jugar.
Entonces, dado el panorama, poco después de las 22, el juez reunió a todos los jugadores en el centro del campo y se decidió postergar el cotejo porque la visibilidad no era la óptima pero con la promesa de que con el correr de los minutos todo llegaría a la normalidad. Finalmente el encuentro tuvo que ser suspendido y jugarse en otra fecha.
Lo de anoche, otro capítulo extraño que suma el Fútbol con el chileno en cancha. Casualidades. Con lo que sí habrá que tener sumo cuidado es con el precedente que puede quedar sentado después de la desición de anoche.
Más allá de la consagración de San Pablo de manera insólita, por la violencia que hubo en Brasil, donde en menos de dos años se desarrollará la Copa del Mundo, hay que analizar y tratar de corregir este error castigando a los verdaderos culpables de esta vergüenza.