Godoy Cruz suma ahora 20 puntos, lejos de los 35 del puntero Vélez, y tuvo el consuelo de quebrar una racha de 4 derrotas consecutivas, aunque lleva 9 fechas sin ganar (4 empates y 5 traspiés).
Por el lado de Quilmes el panorama tampoco es bueno, ya que tiene 18 unidades, sigue en zona de descenso directo con el peor promedio y lleva 7 partidos sin ganar, con 3 derrotas.
La llegada de Palermo a Mendoza generó expectativa y ésta se plasmó en el entusiasmo que mostraron los jugadores de Godoy Cruz en cada una de sus intervenciones, pero en lo futbolístico el "Tomba" mostró las mismas carencias de juego y profundidad en ataque del ciclo anterior de Omar Asad.
Mucho deberá trabajar el "Titán", refuerzos incluidos, para sacar al equipo mendocino de un letargo futbolero que lo hace muy previsible en ataque.
Así, no fue sorpresa que chances reales de gol sólo tuviera dos y en la primera etapa, primero con un cabezazo fallido de Obolo y luego un zurdazo del ex nueve de Vélez, Arsenal y Belgrano que tapó Trípodi.
El prolijo traslado del balón por parte de Godoy Cruz en el medio juego careció de cambio de ritmo y sorpresa en el último cuarto de cancha y por eso Quilmes se defendió sin mayores sobresaltos.
El segundo tiempo fue aún más flojo, sin llegadas claras, sólo aproximaciones como un tiro de media distancia de Leonel Ríos que detuvo cómodo Trípodi.
Quilmes vino a Mendoza con el objetivo de no perder y, si el local se equivocaba dar un golpe, pero lo dejó muy solo arriba a Martín Cauteruccio (no entrenó con normalidad durante la semana pro una molestia en el aductor derecho) y, además, el fondo mendocino no se equivocó en pelotas fáciles.
La resultante de esta discreta producción de ambos fue un 0 a 0 redondo, que no sorprendió en la medida que la emotividad del juego se fue diluyendo con el correr de los minutos.