
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Ganó el suizo pero David Ferrer vendió cara su derrota. El español hizo un buen partido ante el número dos del mundo y dispuso de hasta diez bolas de quiebre a lo largo del duelo, pero acabó sucumbiendo al vasto abanico de recursos técnicos del helvético y se jugará el pase a la siguiente ronda ante el serbio Janko Tipsarevic.
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Hacía 11 años que el torneo que reúne a los 8 mejores tenistas del momento no veía un duelo entre jugadores de más de treinta años, desde que se cruzaron en Sydney el estadounidense Andre Agassi (31) y el croata Goran Ivanisevic (30), en 2001.
El número dos del mundo, pese a la victoria, no tuvo un buen día. Sí, así de raro como parezca. Tuvo muchísimos problemas con su primer servicio en el set inicial y cometió infinidad de errores no forzados, los cuales pusieron en carrera a Ferrer y le permitieron soñar con su primera victoria ante el suizo en su decimocuarto cruce.
Pero la jerarquía de Federer apareció en los momentos clave, a pesar de jugar con el 40% de sus primeros saques y darle gratis 23 puntos al español (ganó 33 en total en el set inicial). Salvó 6 de 7 quiebres y aprovechó su única oportunidad para romper el servicio -en cero- de Ferrer, para estampar el 6-4 en 50'.
El segundo set tuvo un ritmo mucho más parejo, con mayor efectividad en los servicios y con más precisión. El español intentó ser el dominador del juego. Sin dudas una decisión fundamental por el trajín de sus últimas semanas, con títulos en Valencia y el Masters 1000 de París. Eso le dio algo de aire y lo mantuvo en camino.
Sin embargo el suizo ya mostraba una versión algo mejorada. Su servicio, al menos, pasó a ser mucho más punzante y le permitió cerrar puntos rápido. Aún con errores (menos que en el primer set) y sin un gran juego de piernas, Federer logró llevar adelante el partido. Jamás se lo vio superado; siempre tuvo las de ganar.
Y así fue que terminó cerrando el duelo en el tie-break. Ferrer, con sus gestos, había acusado algo de cansancio en sus últimos dos juegos al saque, y en la muerta súbita desnudó sus falencias. Pese a comenzar abajo, Federer recuperó el mini quiebre y sacó una verdadera luz de ventaja: quedó con triple-match point a favor. Y en el primero con su servicio, se abrochó el festejo.