
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Católica pudo haber destruído a Independiente y cerrado la serie en Buenos Aires. No es exagerado decir que en el primer tiempo no hubiera sorprendido si el partido terminaba 4-0 en favor de los chilenos. Pero como el fútbol no entiende de méritos, Independiente en la última pelota se llevó el 1-1 al descanso.
---------
http://www.youtube.com/watch?v=_ZQU-YLiv2Q
---------
Cristopher Toselli salió rápido al minuto y evitó una buena chance para el Rojo. A partir de ahí y hasta el minuto 45 fue todo para los chilenos, que a los dos se pusieron arriba por un cabezazo de Enzo Andía (anticipó la mala salida de Hilario Navarro) y después encontraron huecos para atacar por donde quisieron. El local se mostró desordenado, lento y desbordado.
Lo tuvo Francisco Pizarro, tapó el mano a mano Hilario; Michael Ríos también tuvo su chance, aunque remató débil; Nicolás Castillo la tiró por arriba cuando encaraba a Navarro y una corrida de Fernando Cordero no encontró a nadie por el medio para marcar el segundo. Recién a los 27', en una jugada parecida al gol de Católica y que fue un aviso de lo que vendría en el cierre del primer tiempo, Independiente se aproximó con Ernesto Farías.
El asistente le privó a Tomás Costa (muy buena etapa inicial) encararlo a Hilario Navarro y Castillo volvió a perderse el gol después de ganarle a Eduardo Tuzzio. Todo lo bueno lo hacía la visita, hasta que a los 45' Cristian Tula le puso la cabeza a un tiro libre cerrado de Osmar Ferreyra y empató. La última la pudo volver a tener Costa, pero lo bajaron cuando iba otra vez a buscar al arquero del Rojo y el árbitro brasileño Leandro Vuaden no lo vio.
El complemento comenzó con un remate de Pizarro, que le ganó otra vez a Tuzzio. Independiente respondió con un zurdazo de Martín Benítez y, a los 10', dio vuelta el resultado: el ingresado Lucas Villafañez recogió la pelota en el borde del área, sacó un disparo que parecía no traerle complicaciones a Toselli pero se desvió en el camino y el balón fue a parar a la red.
Ya era otro partido, el local suplía con ganas sus problemas en la generación de juego y a la visita le quedaba cada vez más lejos Hilario Navarro. El ritmo tampoco era el mismo e Independiente comenzaba a adueñarse del desarrollo, sin embargo, una nueva desatención defensiva derivó en el empate definitivo: tiro libre desde el campo chileno que cruzó de izquierda a derecha, Cordero la bajó al medio y Castillo la empujó después de anticipar otra vez a Tuzzio. Muy sencillo.
Los dos se fueron conformando con el resultado, aunque los conducidos por Gallego tuvieron en cabezazos de Tula y Tuzzio las chances de ganarlo. No pudo ser, lo que hubiera sido una fran injusticia, por otra parte. La semana que viene, la revancha en tierras trasandinas definirá una serie que quedó con ventaja para los del otro lado de la cordillera.