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Cristopher Toselli salió rápido al minuto y evitó una buena chance para el Rojo. A partir de ahí y hasta el minuto 45 fue todo para los chilenos, que a los dos se pusieron arriba por un cabezazo de
Enzo Andía (anticipó la mala salida de
Hilario Navarro) y después encontraron huecos para atacar por donde quisieron. El local se mostró desordenado, lento y desbordado.
Lo tuvo
Francisco Pizarro, tapó el mano a mano
Hilario; Michael Ríos también tuvo su chance, aunque remató débil;
Nicolás Castillo la tiró por arriba cuando encaraba a Navarro y una corrida de
Fernando Cordero no encontró a nadie por el medio para marcar el segundo. Recién a los 27', en una jugada parecida al gol de Católica y que fue un aviso de lo que vendría en el cierre del primer tiempo, Independiente se aproximó con
Ernesto Farías.
El asistente le privó a
Tomás Costa (muy buena etapa inicial) encararlo a
Hilario Navarro y
Castillo volvió a perderse el gol después de ganarle a
Eduardo Tuzzio. Todo lo bueno lo hacía la visita, hasta que a los 45'
Cristian Tula le puso la cabeza a un tiro libre cerrado de
Osmar Ferreyra y empató. La última la pudo volver a tener
Costa, pero lo bajaron cuando iba otra vez a buscar al arquero del
Rojo y el árbitro brasileño
Leandro Vuaden no lo vio.
El complemento comenzó con un remate de Pizarro, que le ganó otra vez a
Tuzzio. Independiente respondió con un zurdazo de
Martín Benítez y, a los 10', dio vuelta el resultado: el ingresado
Lucas Villafañez recogió la pelota en el borde del área, sacó un disparo que parecía no traerle complicaciones a Toselli pero se desvió en el camino y el balón fue a parar a la red.
Ya era otro partido, el local suplía con ganas sus problemas en la generación de juego y a la visita le quedaba cada vez más lejos
Hilario Navarro. El ritmo tampoco era el mismo e Independiente comenzaba a adueñarse del desarrollo, sin embargo, una nueva desatención defensiva derivó en el empate definitivo: tiro libre desde el campo chileno que cruzó de izquierda a derecha,
Cordero la bajó al medio y
Castillo la empujó después de anticipar otra vez a
Tuzzio. Muy sencillo.
Los dos se fueron conformando con el resultado, aunque los conducidos por
Gallego tuvieron en cabezazos de
Tula y
Tuzzio las chances de ganarlo. No pudo ser, lo que hubiera sido una fran injusticia, por otra parte. La semana que viene, la revancha en tierras trasandinas definirá una serie que quedó con ventaja para los del otro lado de la cordillera.