La defensa de Boca está muy vulnerable, independientemente de que no juega bien del medio hacia adelante. Partidos como el de ayer, en lo que no se juega bien pero se consigue una ventaja, en otros momentos Boca los lograba defender y eso ya no lo tiene.
El nivel de sus zagueros es muy endeble, por lo que Schiavi y BUrdisso no entregan seguridad. Lo cierto es que Boca está en problemas y en 15 días se viene el Superclásico en el Monumental y esto puede ser bisagra.
El caso de San Lorenzo es muy desprolijo. Mientras los directivos hablan y buscan el reemplazante de Caruso, el entrenador sabe que está frito y espera que le den en la cabeza con todo el dinero que tiene firmado.
Si en San Lorenzo no lo hicieron es porque aún no tienen decidido el reemplazante. Luego del empate frente a Arsenal, el presidente Matías Lammens se reunió en el vestuario junto al cuerpo técnico, el vicepresidente 2do. Hernán Etman, el tesorero Víctor Trigo y el prosecretario Marcelo Ercolano, definiendo que la continuidad de Caruso se definirá frente a Godoy Cruz.
“El partido que viene es determinante”, sostuvo Lammens en diálogo con Radio del Plata. Y agregó: “El técnico va a dirigir los entrenamientos, estos quince días, y contra Godoy Cruz. Estamos preocupados, hay plazos y el partido que viene es determinante”.