Arsenal, que perdió un invicto de doce partidos, finalizó con 9 hombres a causa de las expulsiones de sus dos marcadores centrales, Lisandro López (28 minutos de la primera parte) y Diego Braghieri (27 del complemento).
La principal virtud que tuvo el equipo sanjuanino para llevarse la victoria fue haber pegado en los momentos justos.
En el primer tiempo, dominado casi en su totalidad por Arsenal, tuvo tres llegadas y consiguió dos goles, uno de ellos de muy buena factura, como el conseguido por Más con un remate de media distancia.
Lo mismo sucedió en el complemento, cuando el colombiano concretó un golazo (le pegó a la pelota con la parte interna del pie derecho y colocó la pelota por sobre el cuerpo de Cristian Campestrini) y liquidó el partido, cuando aún quedaban 42' por jugar.
Y liquidó el encuentro no sólo por la distancia que pusieron los tres goles, sino porque Arsenal se desmoronó anímica y futbolísticamente, y no pudo repetir nada de lo que había hecho en la primera parte.
La ilusión pasó a hacer algo concreto en el arranque del complemento, debido a que a los tres minutos el colombiano Humberto Osorio Botello la clavó en el ángulo y metió el tercero. Un rato después se produjo la mala noticia para el local: Luis Ardente tuvo que reemplazar al lesionado Pocrnjic.
Osorio provocó la expulsión de Braghieri, San Martín contó con otro penal y no lo desaprovechó Jorge Luna. Antes de la media hora del segundo tiempo, el conjunto sanjuanino duplicaba los goles que había convertido en todo el campeonato. Y, Arsenal, también sufría el doble de los que había sufrido hasta ese momento.