En ese sector Colón se hizo fuerte pero no logró en la primera parte vulnerar el arco de Barovero. Luego de esos minutos iniciales, River empezó a salir para adelante pero al equipo de Almeyda le faltó ideas y variantes. Nadie se hizo dueño del balón y eso al equipo le repercutió en contra.
El entrenador dejó a Lanzini fuera del banco de suplentes e hizo debutar al ecuatoriano Cazares, jugador que puede ser vistoso pero está muy lejos de lo que River necesita para el puesto.
A medida que los minutos se fueron sucediendo, el juego bajó en intensidad porque Colón dejó de avanzar de modo continuado. Y como River fue impotente en la primera parte, lo que quedó de la etapa fue muy discreta y no pasó demasiado.
Algo quedó claro. Colón fue el que buscó el partido y River trató de aguantar parado atrás para apostar a algun contragolpe. Poca ambición para un equipo grande con pergaminos e historia.
La segunda etapa no arrancó con vuelo alto, pero a los 5 Gigliotti tuvo la más clara hasta entonces. De un pelotazo de la defensa local, el delantero se las ingenió, falta no cobrada mediante, para dejar en el camino a Pezzella, trabar con el arquero Barovero y cuando pudo rematar, su tiro fue interceptado por Maidana.
Se salvaba River, que tibiamente respondió a los 9. Pero claro, sin ideas ni juego asociado: un centro de Sánchez terminó en la cabeza de un Trezeguet casi ausente que cabeceó sin potencia ni dirección a las manos de Pozo.
Pareció encenderse el ataque de River. Sobre el cuarto de hora, el Funes Mori delantero hizo una muy buena jugada y desbordó por derecha. El centro atrás, bien dejado pasar por Trezeguet en el punto del penal, sí fue rematado por Ariel Rojas, pero fue despejado por la defensa. Apenas luego, el uruguayo Sánchez probó de afuera, pero su derechazo se fue alto. A partir de la movilidad de Funes Mori, el ataque de los de Almeyda parecía que podía darle una alegría a su gente.
Pero la sensación del despertar de River duró poco, casi nada. Es que a los 24, un minuto después de reemplazar a Curuchet, un cabezazo de Rubén Ramírez desató la locura de los hinchas de Colón. Un centro de Urribarri cayó en el área visitante desde la izquierda y el ex Gody Cruz, de palomita, ubicó la pelota lejos del alcance de Barovero cerca de su ángulo derecho.
La alegría enorme de la gente de Colón recibió un mazazo cerca del final, aunque el punto sumado lo deja a uno del nuevo líder, Boca.