Los de Bielsa, que de nuevo volvieron a mostrar una imagen deslucida, pudieron empatar por medio de Ander Herrera y Aduriz, pero apenas fabricaron ocasiones para sorprender a Courtois. Cada vez que los 'leones' se aproximaban al área, aparecía el 'Tigre' para responderles.
Y así llegó el segundo para los de 'El Cholo'. Al filo del descanso, Godín la ponía al segundo palo y Falcao se inventaba un remate al alcance de muy pocos para marcharse al túnel de vestuarios con una cómoda ventaja en el luminoso.
Nada contento con lo que estaba viendo, Bielsa movió el banco dando entrada a Ibai Gómez y Muniain en detrimento de San José y Susaeta, pero el equipo seguía sin funcionar. La conexión Ander-Ibai no dio los frutos que esperaba el técnico argentino y los bilbaínos acabaron desesperados ante un firme rival. El Atlético, que de esto sabe mucho, no quería sustos para el final y arrancó la segunda parte dispuesto a buscar el gol.
Falcao lo intentó de chilena y no le salió, pero luego aprovechó una mano de Gurpegi para anotar la pena máxima y firmar un 'hat-trick', el primero de la presente campaña. Lejos de reaccionar, el Ahletic pareció tirar la toalla y pensar en el siguiente partido, mientras que el Atlético se gustaba cada vez más.
Falcao estuvo a punto de lograr el cuarto con un lanzamiento a bojacarro que detuvo bien Iraizoz y Mario Suárez, con gritos de 'olés' en las gradas como sinfonía, también pudo sumarse al festín si su disparo no se hubiese encontrado con la madera.
A falta de diez minutos para el final, Simeone decidió dar descanso a la estrella rojiblanca, que se marchó del campo con todo el público del Calderón en pie. Fue sustituido por Tiago, precisamente el que redondeó el marcador, en el minuto 84, con un cañonazo desde la frontal que se cuela en la red rozando la escuadra. Instantes antes del gol, Adrián, que sustituyó a Arda en el segundo acto, pudo marcar en boca de gol tras un perfecto pase de Diego Costa.
Cuando el encuentro agonizaba, Ibai pudo anotar el gol del honor. No fue así y el Atlético, despedido con aplausos, celebró a lo grande su primera victoria en el Calderón.