A los 30, De Olivera volvió a brillar cuando en menos de 90 segundos contuvo remates de Mugni, Gigliotti y Prediger. Ocho minutos después, Cahais le cometio un penal a Curuchet, que Lunati, a instancias de su asistente, decidió no sancionar.
Los instantes finales de la etapa inicial se jugaron en terreno de Racing, que aguantó los embates de un Colón que mereció irse al descanso en ventaja.
Lo que no había podido convertir Colón en la etapa inicial, lo concretó en solamente un minuto del complemento: pelota a la izquierda, Iván Pillud se tiró de manera innecesaria al piso, Mugni le ganó, se escapó en busca de De Olivera y definió con gran categoría.
Sin embargo, le duró poco la ventaja a los santafesinos, debido a que a los cuatro la guapeó Mauro Camoranesi, tocó para Gabriel Hauche, el Demonio encaró al área solo y cuando parecía que los defensores llegaban a cruzarlo se la picó a Diego Pozo. Primera llegada de Racing y gol.
Colón siempre se mostraba más rápido y peligroso, la visita no tenía su mejor encuentro de mitad de cancha hacia atrás y desde un error de Matías Cahais llegó un nuevo tanto: el central la dejó corta cuando buscaba a Claudio Corvalán, se la llevó Mugni, se la pasó a Gigliotti, el delantero hizo la pausa justa hasta asistir a Facundo Curuchet y éste definió al segundo palo. Muy buen tanto.
Racing ya había perdido a Diego Villar, un rato más tarde también salió Camoranesi (ambos con molestias musculares) y llegó con cabezazos de José Sand y Martín Pérez Guedes. En tanto, el Sabalero contó con un remate de afuera de Adrián Bastía.
Los dos fueron sintiendo el cansancio y conformando con el resultado. Sin embargo, en el final llegó una nueva emoción: córner para la Academia, quedó mal parado en defensa, Ricardo Gómez le metió una gran pelota a Gabriel Graciani y con gran categoría puso el balón por encima de De Olivera.