En el primer tiempo el juego fue equilibrado, con posesión dividida y mucha dinámica. El local, que extrañaba a
Caneo –
ausente por una molestia en su rodilla derecha-, tenía la iniciativa, pero sólo llevaba real peligro cuando la pelota pasaba por
Cauteruccio, su hombre más desequilibrante.
Las llegadas y los goles fueron de los dos.
Galván estuvo cerca de abrir el marcador a los 10', pero pifió el remate final, mientras que los de
De Felippe contestaron con un cabezazo del incansable
Garnier que se fue apenas alto.
A los 31',
Pablo Lima rompió la paridad con un hermoso tiro libre al ángulo izquierdo de Limia, que apenas atinó a mirar para la foto. La ventaja no era justo por lo que había hecho uno y otro, pero Unión lo empardó enseguida gracias a una fantasmagórica aparición de
Avendaño tras un tiro libre de
Donnet.
El segundo tiempo fue para Quilmes. Porque Juan Manuel Cobo se hizo dueño del medio, Leandro Díaz empezó a ser más preciso en los pases. Cauteruccio obligaba a toda la defensa de Unión. Y el local empujó, mientras que la visita se refugió para jugar de contra. Kudelka cambió a Diego Galván por Sarmiento y más tarde a Montero por Fernández.
Casi no generó peligro Unión. Lo tuvo Alemán, que apareció libre por izquierda, pero su zurdazo se fue por encima del travesaño. El resto, para el local. Lo más claro llegó de los pies de Cauteruccio, que primero le bajó una pelota a Garnier que sacó un derechazo cruzado que Limia tapó a puro reflejo.
Y la segunda, tras dejar en el camino a dos rivales, el uruguayo sacó un derechazo cruzado que se fue besando el palo.
Merecía Quilmes la victoria, y lo consiguió por una pelota parada, la clave del partido en el Sur. A los 36, un tiro de esquina desde la derecha cayó en el corazón del área. El central Joel Carli se anticipó y clavó un frentazo de pique al suelo para sellar el 2-1.
Con la tranquilidad que le otorgó la ventaja, Quilmes manejó los tiempos del partido hasta el final y abrochó una nueva victoria para seguir invicto y alcanzar el lote de punteros. Unión, en cambio, sumó su tercera derrota al hilo.
Ganar en su casa, en el Centenario, es clave para Quilmes. Porque a pesar de la posibilidad de subirse a la cima del Torneo Inicial luego de las tres primeras fechas, el equipo de Omar De Felippe piensa en los promedios.