La reacción del Pincha, más allá de la falta de claridad, no se hizo esperar. Primero le anularon un gol a Guido Carrillo por posición adelantada de la Gata Fernández y luego el ex River volvió a aparecer por la derecha, pero se equivocó en el último toque y en lugar de dar el pase al medio definió al cuerpo de Barovero.
El equipo de Almeyda no perdonó los errores del rival y a los 21' volvió a golpear. La jugada nació de una falla de Leandro Desábato, quien provocó un rebote que dejó de manera increíble sin marcas a Funes Mori para que el delantero le saque varios cuerpos en la corrida a Agustín Alayes y tocara ante la salida de Villar. Esta vez tuvo una definición más prolija.
El problema de Estudiantes en el complemento fue que su línea de 4 jugó muy mal. Especialmente el sector entre Leandro Desábato y el falto ritmo Marcos Angeleri, que regresó a Estudiantes de La Plata. Lo concreto, más allá de las discusiones, es que River volvió a ganar en Primera y fue en La Plata. Así dirá la estadística.
Lejos de brillar, por lo menos supo como aprovechar sus ocasiones y tuvo a Funes Mori a un dalentero muy contundente y astuto. River aún está muy lejos de jugar bien, y debe mejorar mucho si no quiere vivir de salto en salto oscilando alegrías con frustraciones.
Hoy ganó. Punto. River encontró una alegría en La Plata, e intentará seguir por la buena senda, cuando visite el domingo próximo a Tigre, en Victoria. Veremos que pasa el próximo fin de semana.