
Por FABIO MARIO TALARICO
Mal la defensa, que ya no es la misma de antes por la sencilla razón que no está más Roncaglia e Insaurralde. Lo de Schiavi, ¡por favor!. En ves de hablar, que se dedique a jugar. Y si no puede, que le deje el lugar a otro que lo hace mejor. En el medio Somoza y Erviti bajaron considerablemente sus niveles y en ofensiva extrañó el trabajo de rompimiento externo que podían hacer Cvitanich o Mouche.
Es verdad que lo tuvo en lo minutos finales con el ingreso de Gaona Lugo, ahora está en el entreandor que se decida y se la juegue por los pibes para empezar un real recambio de piezas. Boca está en un momento de transición y así deberá entenderlo el hincha.
En lo posible tratar de vivir el día apostando a un futuro mejor con caras renovadas. Sabemos que el camino será de espinas si los resultados no se dan porque encima saldrán algunos a decir que esto se da por la salida de Riquelme, olvidando que fue el quien eligió salir.
¿Que culpa tienen los demás en el caso, de la salida del ídolo de la hinchada?. Ninguno. Además esos olvidan que con Riquelme en cancha en el último año Boca no consiguió títulos y el que logró lo hizo jugando con Chávez más partidos. Por eso que cuando surgen esas comparaciones son odiosas y no consiguen sumar para la causa.
Boca atraviesa un momento de cambio y la final por la Copa Argentina puede ser un detonante para muchas cosas si no se da el resultado. Quilmes le dio un sopapo demasiado fuerte que nadie imaginó. Ni Quilmes mismo, tal como lo dijo el entrenador Omar De Felippe al término del partido.
Lo de River, también fue muy malo y preocupante. Lo de preocupante se da por el tema de los Promedios, problema con el que deberá lidiar durante el año largo que se viene si no comienza a sumar de a tres.
El equipo de Almeyda fue un conjunto de jugadores que no se sabe bien todavía a que quieren jugar. Lo de ayer fue un equipo híbrido, sin conducción en el campo y con un juego insípido.
Este equipo de River es de menor jerarquía respecto del que jugó el Nacional B, Torneo que costó un 'Perú' y que ganó también porque los demás se mancaron de manera inesperada.
El clima tampoco es bueno fuera de la cancha porque la gente NO quiere al Presidente Daniel Passarella. Y el próximo que caerá en la volteada si no gana es el entrenador, que cuenta con colchón por lo del Ascenso y haberle puesto el pecho a la situación.
Pasó que los movimientos de Almeyda tras la obtención del título no fueron lo más cristalinos y se echó la gente en contra con lo de Cavenaghi y Domínguez.
River tuvo un estreno poco felíz en lo que debió haber sido una verdadera fiesta luego de tanto sufrimiento. Parece que esto se estira, al menos por lo de ayer. Pero como dijimos, el problema es que esto continuará si no se da un golpe de timón o se buscan alternativas.
Así, seguro no va. Y Belgrano lo dejó otra vez bien en claro con un equipo de inferior nivel al que lo mandó al descenso el imborrable 26-J-11.