Pese al llamado de atención,
Brasil no cambió su actitud y a un cuarto de hora para el final llegó el segundo tanto de Egipto. Mohamed Salah puso el segundo gol que encendía las alarmas en el equipo canarinho. Los nervios se hicieron presentes y los últimos minutos fueron un verdadero Via Crucis para Brasil.
Al final, el partido terminó con el 3-2 favorable a un Brasil que jugó muy bien en los primeros 45' de partido, sin embargo, una pésima segunda mitad por poco hace posible lo que hubiera sido una verdadera tragedia. Menezes ya sabe que en los JJ.OO no se gana sólo con nombres.
El fútbol, también en el debut en los Juegos Olímpicos, tuvo situaciones inpensadas y sorpresas. Los favoritos del tuvieron serias dificultades en el debut.
El local, Gran Bretaña, no pudo con Senegal. Brasil empezó para fiesta pero terminó sufriendo. Uruguay tuvo que remontar la desventaja ante Emiratos Arabes y la gran sorpresa fue la caída de España ante los japoneses.