Acto seguido, Iñigo Martínez controló mal un pase y el omnipresente Nagai le encimó, provocando una porfía en la que el vizcaíno agarró al japonés cuando encaraba a De Gea. Expulsión y falta que casi convirtió Ohgihara justo antes del descanso con un tiro libre.
Agotada, España estuvo a punto de encajar más goles en la recta final con varias ocasiones de su adversario, pero De Gea, el mejor de su equipo, evitó una herida mayor. Con este resultado, España está obligada a ganar a Honduras el próximo domingo, escenario similar al que vivió la selección absoluta en el Mundial de Sudáfrica, a la postre campeona.