Por otro lado, Palmeiras, campeón en 1999, exhibe una estadística temible como local en esta edición de la Copa Libertadores: ganó los seis partidos disputados, con 21 goles a favor y sólo tres en contra.
El “Verdao” venció a Guaraní de Paraguay (3-1) y luego encadenó goleadas sobre Bolívar de Bolivia (5-0), Tigre (5-0), Delfín de Ecuador (5-0) y Libertad de Paraguay (3-0).
Palmeiras alcanzó su quinta final en la historia de la competencia, primera desde que perdió por penales aquella recordada definición de 2000 ante el Boca de Carlos Bianchi y Juan Román Riquelme en el estadio Morumbí.
Ni bien se puso en marcha el primer capítulo, el viento jugó a favor del “Millonario” con el empuje de Enzo Pérez y de Paulo Díaz en el ataque sumando a Gonzalo Montiel en el triángulo ofensivo. El combinado de Núñez estuvo incisivo con un remate de Matías Suárez que derivó en el despeje del capitán del “Verdao” Gustavo Gómez.
Más allá del dominio territorial, el cuadro de la “Banda Roja” sufrió sobresaltos en la defensa a raíz de una clara situación de peligro que elaboró Gabriel Menino que descargó un tiro que pasó por arriba de la valla defendida por Franco Armani. De ahí, Armani desactivó una corrida “letal” de Rony que rápidamente derivó en un contraataque de Rafael Santos Borré que le habilitó un pase para Suárez que descargó un remate que despejó el guardavalla Weverton.
Con el correr de los minutos, River acentuó con más fuerza su dominio de las acciones y, a los 27’, la superioridad quedó confirmada con un cabezazo de Robert Rojas que estampó el 0-1 para los comandados por Marcelo Gallardo.
A partir de ahí, el trámite del encuentro se tornó emocionante y cargado de ansiedad porque el “Millonario” se aprovechó de un “Alviverde” desconocido, apático y desorientado. Por eso, a los 44’, Santos Borré, de cabeza, convirtió el 0-2 para los riverplatenses que provocó el festejo eufórico del “Muñeco” Gallardo.
Al despuntar el segundo episodio, Montiel, a los 6’, asestó un verdadero golazo tras recibir un centro perfecto de Fabrizio Angileri que rápidamente fue anulado por el árbitro uruguayo Esteban Ostojich tras constatar en el VAR una posición adelantada previa de Rafael Santos Borré.
A pesar de la anulación del gol, el “Millonario” siguió apostando al ataque y estuvo a punto de tener su revancha con un centro de Gonzalo Montiel que Luan casi anota gol en contra y en el rebote, Nicolás De la Cruz descargó un remate que pegó en la parte exterior de la red del arco de Weverton. Si bien se encontraba herido y con bronca, River no se apartó nunca de la idea de seguir presionando al Palmeiras ya que siguió dominando y controlando el juego.
No obstante, a los 28’, Robert Rojas se retiró expulsado por doble amarilla luego de cometerle una falta a Rony. A los 29’, explotó la polémica por una supuesta falta que Alan le cometió a Matías Suárez dentro del área que parecía ser penal para el “Millonario” que Ostojich invalidó luego de revisar la acción por el VAR y constató que Suárez simuló la falta.
En epílogo y con el tiempo ya adicionado, River, cansado y con notable desgaste físico y mental, apeló a la desesperación con los desbordes de Paulo Díaz que lanzó un cabezazo que desvió Weverton mientras que Rafael Santos Borré disparó un remate que desvió un defensor en la puerta del arco. En el final, Benjamín Kuscevic protagonizó un choque con Santos Borré dentro del área por lo que Esteban Ostojich revisó la jugada por el VAR que finalmente constató que Borré estaba en off-side.
En consecuencia, River apeló a lo épico, luchó hasta el final pero no le alcanzó. Con este resultado, Palmeiras se transformó en el primer finalista de la Copa Libertadores de América 2020 y espera por el rival de la otra semifinal que animarán este miércoles (13/01) Santos de Brasil y Boca Juniors.