El equipo cordobés salió a proponer su juego en campo visitante como de costumbre. Esta vez quizá con un poco más de apuro y en un terreno no apto para jugar por abajo; lo que provocó una serie de imprecisiones permanentes en tres cuartos de cancha, anulando así las llegadas netas al arco defendido por Capogrosso.
Sólo tuvo dos posibilidades claras de gol. A los 25’, cuando le cometieron penal al “Mono” Fernández y Dybala, tras resbalarse, tiró el balón al costado izquierdo del arco. Y a los 47’, con un remate de Canever dentro del área que tenía destino de gol y tapó un defensor de Merlo.
Instituto mereció ampliamente la victoria en el primer tiempo. No sólo por la actitud del equipo, sino también porque dominó a lo largo de toda la etapa ante un rival que no propuso nada.
El complemento se presentó igual a la inicial. Instituto no podía con Deportivo Merlo ni con el pésimo estado del terreno de la cancha de Almagro. Buscó, incansable siempre por abajo y por los costados sin encontrar la respuesta final. Situaciones claras de gol, poco y nada.
Muchas imprecisiones y nerviosismo. Hasta que a los 31’, a la salida de un córner la pelota le llega a Damiani, que improvisó una chilena y la clavó al fondo de la red. Gol de Instituto y otro partido nacía.
Fue todo del equipo visitante a partir de ahí. Lo pudo liquidar en varias oportunidades, hasta que a los 47’, el 'Mono' Fernández puso el 2 a 0 final.