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Rusia goleó 4-1 a los checos y manda en el Grupo A

Rusia ganó con comodidad en su estreno ante la República Checa con doblete de Dzagoev y otros dos tantos de Shirokov y Pavlyuchenko.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Primera goleada contundente de la Eurocopa. Es cierto que Rusia, esta Rusia de Advocaat, tiene jugadores de una sensibilidad especial que permiten saborear algún muy buen rato de fútbol cuando se inspiran.

Rusia tiene pinceladas realmente estéticas, especialmente cuando las defensas se desparraman como le ocurrió a los checos, un equipo que ya no sabe si viene o va, en una mezcla de la que ni Bilek sabe aún si es principio (Pilar) o final (Cech. Rosicky, Baros). Las transiciones nunca fueron fáciles.

La República Checa, protagonista grande en recientísimas Eurocopas, especialmente aquella de Inglaterra donde las melenas de Poborsky se ganaron la complicidad de las clases populares, empezó como un ciclón. Los rusos no vieron la pelota los 10'.

No obstante, la primera jugada de peligro fue una obra de arte de Arshavin, que dio un magnífico pase de tacón a Zhirkov que penetró en el área y su pase de la muerte lo recibió Kerzhakov quien disparó fuera por poco.

Sin tiempo para respirar, Rusia se puso por delante con una magnífica jugada colectiva que comenzó y culminó Dzagóev con un disparo raso desde dentro del área grande ante el que nada pudo hacer Cech. Iban sólo 15'.

La pesadilla checa no se acabó ahí, ya que a los 20', un pase de Arshavin no pudo ser despejado por la defensa y Shirókov (Zenit) anotó el segundo gol elevando sutilmente la pelota por encima del arquero del Chelsea.

Los checos habían puesto la voluntad, Rusia el fútbol, los goles, el talento. Era el equipo grande, y lo demostró en cuanto pudo, sacando músculo, y prácticamente cerrando el partido antes del descanso.

De hecho, antes de la mitad bien pudo marcar Kerzhakov al rematar alto desde dentro del área, o también en un penal a Arshavin que el inglés Howard Webb obvió.

Y mientras tanto, la República Checa ofreció poco a excepción de la voluntad de Jiracek y Pilar por la izquierda, con casi nada de Cech, Rosicky o el veterano Baros.

Esto es, muy poco. Tenía la posesión del balón, y sin embargo era el conjunto dominado, y no dominador. Lo que hace algunos años era una selección con fuerza, ímpetu, vértigo y mucho fútbol daba síntomas de un equipo caduco.

Tras el descanso, Rusia se dedicó a aprovechar los nervios y prisas de su rival todo ello desde una sólida posición en el campo para minimizar errores. Sin embargo, la República Checa no perdió la cabeza y decidió elaborar más la jugada, aprovechando también que la presión rusa no era la de la primera parte.

De esta forma, el ex de Osasuna Plasil pudo encontrar el hueco entre líneas para poner, con un pase magistral, el gol en bandeja a Pilar (2-1, 51').

La República Checa recortó distancias, pero su defensa siguió jugando con fuego. Además, los intentos por buscar el empate provocaban contragolpes de Rusia con mucho peligro. La falta de acierto de Kerzhakov, tuvo tres muy claras en apenas 5', evitó la sentencia rusa mediada la segunda mitad.

Después, del posible empate en los pies de Rosicky, con un disparo lejano, se pasó a la goleada rusa con el recién incorporado Pavlyuchenko como protagonista. Primero puso un gran pase a Dzagoev para que firmase el 3-1 (segundo en su cuenta particular) y, después, el delantero del Lokomotiv se fabricó el cuarto de su país, de bella factura aunque con la colaboración de una pasiva defensa checa.

Rusia se enfrentará en la próxima jornada a los anfitriones polacos, mientras los checos tendrán que jugarse el todo por el todo ante los griegos, los campeones de Europa en 2004.

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