A pesar de ser más que su rival, Boca se fue en desventaja al descanso porque Central combinó una buena jugada que terminó en el gol de cabeza de Toledo.
Además del gol, Central hizo muy poco. Casi todo el trámite de la primera parte fue de Boca aunque sin peso ofensivo, a pesar de jugar con 3 delanteros. Viatri, Mouche y Blandi, formaron el tridente ofensivo del equipo de Falcioni que no tuvo chispa en la primera mitad.
Boca manejó la pelota pero no pudo generar peligro ni incomodar a la defensa rosarina. Sólo se contabiliza un tiro de Roncaglia y algun otro que se nos puede escapar de la memoria. Como el de Blandi, pero no crea que fue para tirar manteca al techo.
Del lado de Central, menos que menos. Si Boca, dominador de la pelota y del campo generó poco, imagine las chances que pudo haber tenido el equipo de Antonio Pizzi. Sacó ventaja porque estuvo preciso en una jugada y punto. No pasó mucho en la primera parte. Esa es la verdad.
Por suerte para el partido, todo cambió en el complemento y llegaron las emociones. Primero como contamos en la introducción, Rosario lo tuvo todo servido en bandeja y perdonó. Toledo no tuvo una buena noche en el complemento y erró dos situaciones que privaron a Central de hacerle la noche cuesta arriba a Boca.
Luego, este Boca al que no se lo puede perdonar porque viene 'dulce', se acomodó en el partido y lo empató cuando además pudo haberlo ganado en el tiempo reglamentario. Llegaron los penales y los de Falcioni estuvieron más precisos y se quedaron con una nueva serie a través de esta vía.
Para Boca, Mouche erró el primero, pero luego convirtieron Blandi, Caruzzo, Paredes e Insaurralde. Para Central, Castillejos y Zarif desperdiciaron su oportunidad, mientras que Ferrari y Medina marcaron los suyos.
Boca jugará semifinales con Deportivo Merlo mientras que River lo hará con Racing. El sueño de una final entre River y Boca está más cerca y habrá que esperar para ver si se concreta.
Boca sigue de racha y los demás, lo padecen...