Y el duro revés dejó a Newell's sin 3 puntos vitales en su lucha por alcanzar el título del torneo Clausura y con el ánimo por el piso.
San Lorenzo fue claro dominador durante el primer cuarto de hora. Desnivelaba por izquierda con las escaladas de Walter Kannemann y por derecha gracias al gran trabajo de Buffarini.
El uruguayo Juan Manuel Salgueiro, quien se tiraba unos metros atrás, era un buen apoyo y el juego se desarrollaba en campo rojinegro.
Y las jugadas de riesgo sobre el arco de Sebastián Peratta no tardaron en llegar. Un centro de Kanneman cruzó el área y fue rechazado con lo justo por Hernán Pellerano a los 4'.
También tuvo una clara Gigliotti e incluso hubo un centro hacia el área que pegó en el brazo de Guillermo Ortiz, aunque el árbitro Néstor Pitana, con buen criterio, entendió que había sido casual.
Era todo de San Lorenzo, pero a los 15' Pérez tomó la pelota (la paró con la mano, que el árbitro también interpretó casual), se sacó de encima a Néstor Ortigoza y Jonathan Bottinelli y sacó un zurdazo alto desde fuera del área que se clavó junto al palo derecho del arco de Pablo Migliore.
San Lorenzo, que hasta ahí merecía largamente la apertura, sintió el impacto. Siguió buscando el arco de Peratta, pero no con el orden del principio. Ya no llegó del mismo modo el conjunto azulgrana y a los 31' sufrió un nuevo golpe.
Pablo Alvarado intentó habilitar a Nicolás Bianchi Arce, pero su pase fue defectuoso y largo y no hizo más que "asistir" a Fabián Muñoz, quien ingresó al área y fusiló a Migliore con un disparo alto.
Entonces, San Lorenzo se enloqueció. No obstante, generó un par de acciones claras, una que Peratta le sacó a Buffarini y otra que desperdició Gigliotti solo frente al arco.
En el segundo tiempo, San Lorenzo siguió buscando, como en el comienzo, pero esta vez encontró la luz rápidamente con dos cabezazos.
A los 5', un córner ejecutado desde la derecha fue bajado por Enzo Kalinski de cabeza y Gigliotti se lanzó en palomita en el área chica para descontar.
Y cinco minutos más tarde, un centro desde la derecha de Buffarini fue conectado de cabeza por el uruguayo Bueno, quien un minuto después de haber ingresado al campo de juego selló el empate.
Siguió empujando San Lorenzo y sobre los 24 lo pudo dar vuelta, pero Peratta le ganó el mano a mano a Bueno y rechazó al córner.
Newell's se volvió ordenar, equilibró por momentos las acciones, pero San Lorenzo ponía el corazón y llegaba con más profundidad.
Y tuvo tres chances claras para desnivelar. Primero cuando Gigliotti se perdió un gol imposible, desviando su disparo cuando estaba solo frente al arco. Y unos minutos más tarde con un disparo de Bueno, que pegó en el palo.
La tercera oportunidad perdida se dio por un cabezazo de Gigliotti, tras centro de Buffarini, que se fue apenas afuera. Newell's contestó con un remate de Muñoz desde fuera del área, que atajó abajo Migliore.
El empate era cosa juzgada, pero apareció Romagnoli, quien desniveló por izquierda y sacó un centro que esta vez Gigliotti cabeceó para poner el balón dentro del arco y desató la locura de la sufrida hinchada azulgrana. San Lorenzo sigue vivo. La pelea es palo y palo.