Después, los de Facundo Sava trataron mejor el balón y fueron protagonistas gracias a las buenas intenciones de Mauro Bogado, Marcelo Carrusca y Sebastián Penco, aunque carecieron de puntería.
Penco probó desde afuera y su tiro se fue cerca, Lucas Landa cabeceó de pique y el balón salió alto y Bogado lo tuvo con un disparo desviado. En el medio, sólo Martín Rolle le dio trabajo a Pocrnjic.
Pero en el complemento se repitió la historia del período anterior, cuando a los seis por una desatención defensiva Pérez Guedes quedó mano a mano con el arquero, lo eludió y marcó el segundo con el arco libre.
Y luego, otra vez, volvió a dominar el local, amenazando con intentos del ingresado Gastón Caprari y Carrusca, ambos por encima del travesaño, mientras que Rolle se topó con Pocrnjic en la respuesta visitante.
Hasta que, a los 25, empezó otro partido. Carrusca mandó un córner desde la derecha que Penco cabezó a la red al segundo palo. Los bahienses titubearon y permitieron agrandarse a los sanjuaninos.
Así, a los 36, Maximiliano Núñez quedó solo por la derecha, tapó Matías Ibáñez, Carrusca le bajó la pelota de cabeza a Caprari y éste la empujó para la igualdad. Enseguida, Musto definió un mano a mano afuera, que podría haber cambiado la historia.
Pero en tiempo de descuento, Gabriel Díaz le cometió una infracción en el área a Caprari, se fue expulsado y le dejó a los locales un penal para cerrar el pleito. A los 47, Cristian Alvarez no falló al ajecutarlo a la derecha de Ibáñez y la fiesta se desató en San Juan.
Se dio así el final soñado para San Martín, que supo mantener la calma en la excesiva adversidad y relucir sus virtudes para sobreponerse y mantener la ilusión. Olimpo no pudo aguantar la ventaja y se despidió entre sombras futbolísticas de la máxima categoría.