El club ya tomó algunas decisiones como las no renovaciones de Gabilondo y Koikili, lo que demuestra que existe una planificación en marcha. Se supone que con los aportes de Bielsa, quien acostumbra a dejar bajo la responsabilidad de la dirección deportiva la materia de refuerzos.
Una cosa es que el director deportivo, José Mari Amorrortu, consensúe con él las altas y bajas. El rosarino no pedirá refuerzos porque no es su estilo. Será el propio club quien deba analizar si el plantel que puede dejar en manos del ex de Newell's es de suficiente calidad y cantidad para afrontar con garantías los tres torneos.
Bielsa encontró en el plantel un fuerte respaldo a su trabajo y la misma parece dispuesta a quedarse en bloque para incidir en la mejora del equipo. Pese a las ofertas, los más cotizados (Llorente y Javi Martínez) parecen dispuestos a seguir en Bilbao. No es momento de cambiar de aires.
A falta de un equipo con futbolistas que tiren del carro en la cancha y el vestuario, Bielsa ostenta el papel de líder. Los 'leones' nunca han tenido un entrenador que les exprima tanto, ni tampoco un profesional que contribuya tanto como el argentino a su mejora individual y colectiva.
Valoran de él su tenacidad y clarividencia a la hora de analizar los partidos. Es justo lo que necesita un equipo que adolece de futbolistas con galones en la cancha. Perder a 'El Loco' en pleno crecimiento es un lujo que el club rojiblanco no se puede permitir. La afición corea su nombre y aún espera mucho más de él.