El Manchester United del escocés Sir Alex Ferguson parecía tener el título en su mano hace un mes, pero su ventaja de ocho puntos se ha visto reducida tras perder cinco puntos en las últimas semanas, al caer 1-0 en Wigan y empatar 4-4 en casa con el Everton, lo que ha dado una nueva oportunidad al Manchester City.
A pesar de ser un derbi histórico, cuyo primer enfrentamiento data de 1881, fue en los últimos tres años cuando la rivalidad entre ambos se situó en su punto máximo, coincidiendo con el auge del conjunto 'Citizen' en el campeonato, gracias a multimillonarias inversiones en jugadores de calidad contrastada.
Excepto en breves periodos de tiempo entre 1950 y 1960, el United y el City nunca fueron competidores directos y los 'Red Devils' gozaron de una supremacía incontestable no sólo en su ciudad, sino a nivel nacional.
Un vistazo al palmarés de ambos clubes basta para comprobar que la superioridad del Manchester United es abrumadora, con 19 ligas, 11 Copas de Inglaterra, 4 Copas de la liga, 3 Copas de Europa, 1 Intercontinental, 1 mundial de clubes, 1 recopa de europa y 1 supercopa de europa.
Por su parte, el Manchester City sólo cuenta con dos títulos de liga inglesa, el último de ellos conquistado en la temporada 1967-68, 5 Copas de Inglaterra y 1 Recopa de Europa.
Incluso en el año 1968, cuando el City se alzó con la Premier League, el United se las apañó para arruinar la fiesta a sus vecinos, convirtiéndose en el primer club inglés en proclamarse campeón de Europa.
Tradicionalmente, el duelo City-United representaba en Manchester el enfrentamiento entre la modestia y la arrogancia, hasta que en 2008 llegó al club 'Citizen' el jeque Mansour, de Abu Dabi, que invirtió millones de libras para confeccionar una gran plantilla capaz de doblegar al United y conquistar no sólo el campeonato inglés, sino el escenario europeo.
Un objetivo ambicioso pero cada vez más al alcance de su mano, y que vivirá un episodio vital para su desenlace en el Eithad Stadium de Manchester.