Aunque después y promediando la primera media de partido, Central pudo emparejar el trámite del encuentro, y llegó en un par de ocasiones cerca de Monasterio. Pero le faltó 'punch' y así las jugadas murieron del lado de afuera de la red.
En el segundo tiempo, Rosario salió más arriba y con otra actitud pero de un córner mal ejecutado cuando los auriazules inclinaban la cancha, la fue a buscar al fondo de la red en su propio arco.
Fue una contra letal, manejada entre Cisterna y Marrone, que culminó con el toque al gol de este último luego de correr más de 60 metros.
Y allí se terminó el partido, Central lo buscó pero no encontró la manera de entrarle a la cerrada defensa de la 'Fragata', que tras marcar el segundo entregó campo y pelota y apostó a la contra.
Central se olvidó del libreto y cayó feo en Isidro Casanova, ante un equipo que funcionó como un relojito, que tuvo una tarde redonda, porque le salieron todas en ataque y estuvo hiperconcentrado en defensa y despejó todo cuando las papas quemaban.
Central no perdió el tren aún y el crédito sigue abierto, pero deberá sacar conclusiones tras esta mala excursión.