Los goleadores viven del gol y no de todo lo otro bueno que puden generar en un partido. Hoy Silva le aporta al equipo montones de soluciones que no son muy aprovechadas por los demás compañeros. Claro que a veces sí los jugadores de Boca aprovechan de sus movimientos como algunos de los goles que han convertido.
También hay que admitir que nadie le ha puesto hasta el momento alguna pelota clara para convertir. Sólo la del último minuto con Independiente que le pifió luego del buscapié que metió Mouche y que no puede ser considerado como un pase gol.
De esos que suele poner Riquelme habitualmente, pero que aún no ha llegado cuando se trata de Silva. ¿Qué pasa con este tema?. Mejor sigamos adelante y no reparemos en esto porque los hinchas de Boca se van a enojar si nos 'metemos' con el 'intocable' del equipo. Un 'intocable' que justo da la casualidad (?) que cuando no juega, últimamente, Boca gana.
Un amague con el cuerpo para dejársela a un compañero (Diego Rivero) libre de marcas y de frente al arco... Un taco acosado por un defensor también para ubicar en posición de gol a otro de los suyos (Juan Román Riquelme)... Dos movimientos que identifican más a un pensador que a un goleador. Silva está hambriento de gol y se ve a las claras.
Dos escenas que le pertenecen a un definidor que busca su gol con desesperación, pero no lo encuentra y vive festejando resoluciones de terceros. Así está hoy Santiago Silva.
¿Qué dice el uruguayo? Como Martín Palermo en el pasado, no pierde el optimismo: “El gol va a llegar contra Estudiates. Siempre lo sigo buscando” , aseguró antes de partir rumbo al vestuario. ¿Se dará?.