Andrés Chávez tuvo la primera llegada clara pero atajó Nicolás Cambiasso, y la visita repondió con un tiro cruzado y lejano de Eduardo Domínguez que tapó Cristian Lucchetti.
Después, De Souza exigió a Cambiasso y en el rebote fallaron Rodrigo López y Chávez, y cerca del descanso Mauro Matos quedó mano a mano con Lucchetti y le ganó el arquero.
No obstante, en el complemento la claridad se diluyó en los últimos metros y el dominio del desarrollo se repartió en el mediocampo entre intrascendencias e imprecisiones.
Fue un partido accidentado y cortado por seguidilla de golpes y lesiones, y porque la pelota estuvo más tiempo por el aire que sobre el césped. Banfield empujó en el segundo tiempo, reubicando a Jonatan Gómez por la derecha y a De Souza por la izquierda, pero no había juego fluido ni asociación.
Sin embargo, el cero era un hecho desde hace rato, cuando los protagonistas habían quitado el pie del acvelerador para conformarse con el punto. Habrán pensado que es bueno no perder, más allá de que en ambos bandos no se festejen triunfos desde hace ya cuatro presentaciones.