Antes de arrancar el complemento, Cristian Díaz reemplazó a Milito y Busse por Galeano y Vidal. En tanto, la temática del encuentro no mutó: Independiente mantuvo las riendas en su poder y también su falta de desequilibrio, mientras que el Pirata conservó su alarmante mezquindad. Fue una pulseada entre uno que no podía y otro que no quería. Un panorama oscuro para el fútbol en la noche de Avellaneda.
A 15' del final, Farías volvió a calzarse el traje de salvador y quebró la monotonía: conectó de cabeza un tiro libre de Ferreyra desde la derecha e hizo estallar a todo el estadio. Como frente a Boca, el Tecla hizo valer su credencial de artillero para darle vuelo al sueño de recuperación. El tanto del juvenil Monserrat, a los 41', le dio el golpe de nocaut al Pirata. En un proceso de recuperación que se estima extenso, el
Diablo ya dio dos pasos fundamentales.
Con otro 3-0, el segundo consecutivo, Racing demostró este sábado que se despertó en este Torneo Clausura. Fue en Bahía Blanca frente a un Olimpo que agudiza su situación en el fondo de la tabla de promedios.
A los 13', un fallo excesivo de Pablo Lunati cambió el rumbo del encuentro, cuando expulsó a Christian Villanueva a instancias del juez de línea. El defensor se había enojado por una entrada de Federico Santander y reaccionó en el piso con un leve manotazo hacia atrás.
Después, y un poco por la obligación de aprovechar la ventaja numérica, Racing hizo pie en el mediocampo y empezó a amenazar con Bruno Zuculuni y Teo Gutiérrez. Lucas Castro remató alto al igual que Zuculini, y Santander le dio trabajo a Matías Ibáñez.
Sin embargo, los dirigidos de Alfio Basile debieron esperar al complemento para romper el cero: avisó Matías Martínez con un cabezazo desviado y, a los 14', Teo quedó mano a mano con el arquero, lo eludió y obligó a que Federico Mancinelli pateara junto a él el balón hacia el gol.
Racing se había embalado; Castro primero disparó cerca, a los 25' Gabriel Hauche definió cruzado frente al arquero para el segundo y a los 30' Teo metió un tiro desde la derecha, lo desvió Ibáñez y por el medio Castro sólo debió empujar la pelota para el tercero.
Con el pleito liquidado, Racing se dedicó a disfrutar de su ventaja y poco le importó pasar zozobra en el epílogo cuando Franzoia le pegó al poste y el ingresado Nicolás Pavlovich se topó con la salvada de Matías Cahais, y cuando Saja apareció para evitar el descuento de Pérez Guedes.