Casi en el descanso, cuando restaban segundos para completar los dos minutos adicionados, el juez José Buitrago cobró un penal inexistente de Sebastián Domínguez sobre Alustiza, que ingresó velozmente al área buscando el contacto, y el argentino lo cambió por gol con un disparo al medio del arco.
Pero en el complemento, Deportivo Quito volvió a golpear en el momento justo. Corría el segundo minuto cuando Saritama, de gran período, ejecutó un tiro libre desde la izquierda que provocó la mala salida de Barovero y el cabezazo de Martínez a la red. Entonces, el Fortín caminó por la cornisa de la desilusión y el cansancio, y no pudo volver a hilar ese fútbol con el que mandó en el capítulo inicial.
Hasta que, a los 25, Martínez dejó solo desde la izquierda a Saritama para que definiera cruzado ante la salida del arquero. Fue la estocada final para un Vélez al que, entre la altura y la falta de eficacia, le salió todo mal en la noche de Quito. Ni Canteros acertó el tiro del final. Aunque siga mandando en su grupo por las buenas victorias ante Defensor Sporting y Chivas.