A partir de esta conquista River pudo ostentar en parte su poderío y la diferencia de categoróa ante un rival que hizo un partido más que digno.
En el primer tiempo, fue River el que mostró una mayor capacidad de elaboración en los pies de Daniel Villalva volcado sobre la izquierda y con buena asociación con Nicolás Domingo y abastecimiento con Rogelio Funes Mori. Algo lógico, por otra parte.
Sin embargo, los cordobeses no renunciaron al ataque y sorprendieron de contra y con pelotas paradas de la mano de Juan Pablo Francia.
En la segunda mitad, Sportivo Belgrano apostó a cuidar el resultado y River salió con un solo objetivo: ganar el partido. Durante los primeros minutos se repitió la tendencia. River manejaba la pelota, pero le costaba desnivelar. Sportivo lo esperaba.
Por supuesto, más de uno comenzó a agarrarse la cabeza porque el gol no llegaba. Se hizo desear, es cierto. Pero arribó. Con el ímpetu de siempre, Aguirre tomó una pelota desde afuera del área grade y la clavó en el arco de de los cordobeses cuando iban 16'.
Sobre el final, a los 40, el mellizo Rogelio Funes Mori selló el 2-0 y el pase a los octavos de final. Ahora el equipo de Almeyda jugará octavos de final con el ganador de la serie que disputarán Quilmes y Atlanta. ¿Otra vez verá la cara de Caruso?.