Por su parte, San Lorenzo, que le había ganado la última fecha a Argentinos en La Paternal, vuelve a sufrir con los promedios y esta derrota ante el último campeón vuelve a generar dudas e interrogantes en el futuro del conjunto que dirige Leo Madelón.
El rendimiento de ambos equipos en la primera etapa fue muy flojo, aunque el conjunto visitante se las ingenió para generar unas pocas situaciones de riesgo a través de bochazos frontales o jugadas de pelota parada. Sin Juan Román Riquelme en cancha, a Cristian Chávez le costó mucho hacerse cargo de la conducción, y así los delanteros quedaron aislados.
Y entre tanta pelea con los defensores rivales, Darío Cvitanich sintió una molestia física y debió dejarle su lugar a Pablo Mouche. Y mire la racha que tiene Boca que por ahora todo le sale redondito. Ya vamos a llegar de nuevo a este punto...
Pero cuando Boca no podía dar ni dos pases seguidos apareció Juan Sánchez Miño y con un zurdazo cruzado desde el borde del área rompió la paridad. y el partido se fue al descanso con el 1-0 en favor de Boca que otra vez haciendo lo necesario comenzaba a ganar un nuevo partido.
Pablo Mouche pudo ampliar la ventaja rápidamente, pero falló. La revancha le llegó a los 41 y el delantero no perdonó: tomó un centro pasado de Diego Rivero, desparramó dos veces a Champagne y liquidó el partido con un derechazo.
Contarle cosas acerca de lo que hizo, resualta reiterativo. Decimos esto porque Boca descansa en su solidez (quedó demostrado que no es sólo por Schiavi) y después si emboca alguna se termina todo. Se termina todo porque nadieni siquiera le hace cosquillas. Boca es utilitario y con esto le basta y de sobra.
Sobre el final fueron expulsados Gabriel Méndez y Carlos Bueno en el local, mientras que Juan Insaurralde vio la roja para el ganador que, además, sufrió la lesión por una contractura de Darío Cvitanich, que abre un interrogante sobre su presencia el próximo miércoles ante Fluminense.