La iniciativa desde el inicio fue de Argentinos, que apostó por un 4-4-2 ordenado en el cual Hernández sobresalió como organizador. El encuentro empezaba a despegar entre la solidez de Argentinos y la impotencia de Independiente, pero la falta de luz comenzó a sentirse.
Una falla en el sistema de luz del estadio impidió que se prendieran los focos superiores y, como consecuencia, Beligoy debió frenar el duelo a los 27 minutos.
Luego de 18' de espera, la luz volvió e Independiente se envalentonó. Los pibes Benítez y Vidal complicaron con su frescura, mientras que Busse y Kruspzky intentaron por las bandas.
Pero la desgracia arruinó el sueño del empate. A los 40', Bordagaray probó desde lejos e Hilario Navarro cometió una grosera falla al no poder retener con las manos. El golpe potenció el nerviosismo del Rojo y también los insultos. Al descanso con un resultado muy cuesta arriba.
En el complemento, otro error de Hilario Navarro, que quiso desviar la pelota con un manotazo y le erró, posibilitó el tercer tanto de Argentinos, que lo hizo Barzola, a los 16. Y dos minutos después llegó el descuento de Battión, que de poco sirvió.
Con el 3-1 final, Independiente sigue hundido en una crisis que parece no tener fin, en tanto que Argentinos consiguió el último triunfo de la era Gorosito, ya que el DT, que vio el partido desde su casa donde se está recuperando(en el banco estuvo su ayudante, Borrelli), renunció a su cargo, y lo reemplazará Leonardo Astrada.