En total, los investigados son 28 y entre ellos son además de Calisto Tanzi y su hijo Stefano también otros dirigentes de Parmalat como Domenico Barili.
Según la fiscal, se hacía salir dinero de la empresa para financiar el club de fútbol mediante contratos falsos de publicidad con sus relativas facturas falsas y que firmaban los jugadores o sociedades que representaban a estos.
El diario "Gazzetta dello Sport" publica que utilizando el nombre de Verón se desviaron 5,6 millones de dólares de Parmalat, mientras que son 4,4 millones en el caso de Asprilla o 2 millones en el de Crespo.
En otro fascículo de la investigación, la fiscalía acusa a los dirigentes del Parma de las irregularidades en la operación de compra del brasileño Amauri, que nunca jugó.
Según estos, Tanzi pagó 3,5 millones de dólares a una consultora para llevar a Amauri al club italiano, pero no era necesario porque el brasileño ahora con nacionalidad italiana estaba desvinculado y no era necesario pagar el pase.