La apuesta de Sciacqua consistió en asociar en el toque a Graciani, Gracián e Higuaín, quienes debían abastecer a Fuertes. Con más ganas que efectividad, el Sabalero se impuso y fabricó dos chances claras de gol. El Bichi remató cruzado desde la izquierda a los 29, mientras que el Pipita derrochó un rebote de Campestrini ante un potente tiro de Prediger.
Arsenal amagó con abrir el marcador a los 2 del complemento, cuando Pozo se lució ante un cabezazo de Trombetta. Pero la temática no mutó: Colón fue más ambicioso, Higuaín mostró el camino y Campestrini agigantó su figura. Precisamente, el arquero del visitante fue el verdugo del Pipita a los 7 (cabezazo tras centro de Urribarri), 9 (remate desde fuera del área) y a los 17 (otro cabezazo luego de un envío de Gracián).
Luego, Colón bajó sensiblemente el ritmo y Arsenal se acomodó mejor. Chevantón y Costa entraron para cambiar el ritmo, aunque la defensa del equipo bonaerense los contuvo con éxito. En tiempo cumplido, el Sabalero se tiñó de rojo: Bastía y Fuertes fueron expulsados por Delfino en tiempo de descuento. El empate final no generó las mismas sensaciones: el Sabalero maldijo su falta de contundencia y el Arse atesoró el punto con sonrisas.