Esa falta de personalidad esta vez,le pudo salir muy cara al equipo azulgrana que vio su juego maniatado de inicio por la inteligente presión que planteó Unai Emery sobre su salida de balón.
Tuvo Feghouli la ocasión de darle forma al plan de Emery, pero al francés se le hizo pequeño el arco ante Pinto.
Todo lo contrario le pasó a Cesc, que aprovechó un pase largo genial de Messi y la indecisión de Diego Alves para batir por alto al arquero valencianista.
Fue a partir de ahí cuando el Barcelona se acomodó en el césped y Diego Alves tuvo la oportunidad de redimir su error con varias acciones de mérito.
El tanto devolvió la tranquilidad al Camp Nou y espoleó a un Barcelonaa que, a partir de ahí, fue el amo y señor de la noche.
Se quedó el Valencia con 10 por la clarísima expulsión de Feghouli, que vio la segunda amarilla tras darle un manotazo en la cara a Puyol (74'). El duelo sólo tenía un color, el azulgrana, pero la eliminatoria no estaba resuelta todavía. No lo estuvo del todo hasta que Xavi sentenció en el 80'.
El '6' del Barcelona está destapando su faceta más goleadora. El 2-0 nació de una triangulación rapidísima iniciada por Messi, seguida por Alexis y que terminó con Cesc como asistente, dejando solo al mediocampista para que 'fusilara' sin contemplaciones con un buen remate. El Camp Nou respiró tranquilo. Barcelona jugará otra evz la final de la Copa del Rey.