El encuentro era del Real Madrid, que a pesar de su dominio territorial no obtenía ocasiones demasiado claras hasta que Sergio Ramos apareció para desatascar el encuentro en el minuto 18:
un preciso centro de Özil al corazón del área fue suficiente para que el sevillano colocase un testarazo a la escuadra inalcanzable para Moyá, marcando el primer y único tanto del partido.
Los de Mourinho por aquel entonces ya se sabían superiores y siguieron presionando a un Getafe que no encontraba su sitio en el partido y que cometía algunas faltas a destiempo, que supusieron varias amonestaciones.
De la mano de un buen Özil en el mediocampo y un Xabi Alonso que actuaba como brújula, el Real Madrid ejecutaba sus ataques sin brillantez pero con solvencia, buscando a un Cristiano hiperactivo y a Benzema.
La segunda mitad comenzó con un guión muy parecido al del primer periodo: el encuentro no tenía demasiadas ocasiones, con un Real Madrid llevando la iniciativa y un Getafe que procuraba optimizar sus acercamientos esporádicos.
Ante la situación, ambos técnicos decidieron meter otra marcha al partido, con la inclusión de dos hombres de velocidad como Callejón y Gavilán.
Dos ocasiones casi consecutivas por parte de Cristiano, con un lanzamiento seco desde la frontal, y Benzema, gracias a un mano a mano logrado por el jugador francés, pusieron a prueba a un Moyá que una vez más respondió a un gran nivel dando mayor sensación de seguridad que su zaga.
El dominio territorial 'merengue' continuó aumentando con el paso de los minutos. A pesar de ello, el Getafe no tiró la toalla y en una jugada aislada el conjunto azulón pidió penalti por una mano de Pepe bastante clara que el colegiado no vio después de un remate de Diego Castro.
No acabó ahí la mala suerte azulona, pues Masilela se lesionó con los tres cambios agotados y tuvo que continuar muy tocado sobre el campo.
Tuvo el 'Pipita' Higuaín la sentencia (estuvo en el banco), en una buena jugada que dejó con el molde a Miguel Torres y disparó cruzado para buscar el gol, aunque Moyá, en la enésima intervención, sacó la pelota. No habría más tiempo para un Getafe que no pudo morir matando en el área de Casillas.
Con este resultado, el Real Madrid sigue manteniendo su ventaja respecto al FC Barcelona en el primer puesto de la tabla clasificatoria. El Getafe firmó una derrota que no desluce su buena dinámica en una Liga que no es la suya.