Nada más comenzar el duelo, el Real Madrid dibujó su disposición espacial en su propio terreno con la clara idea de robar y salir a la contra. No había dudas con respecto a los chicos de Mou: como adelantamos, era el Madrid de la Champions, controlado, medido y con el cero en su portería como principal objetivo.
Por su parte, el FC Barcelona articulaba su tejido con el mismo objetivo de siempre; tener la pelota, abrir el campo y concebir sociedades que le permitieran reducir el margen de riesgo defensivo y aumentara la carta de posibilidades ofensivas. Dos estilos, dos formas contrapuestas de ver el juego, frente a frente.
A los 11', Real Madrid abrió el marcador con un zurdazo de Cristiano Ronaldo, que no encontró una buena respuesta del arquero Pinto (en la Copa no juega Víctor Valdes). En el complemento, Barcelona logró dar vuelta el partido: a los 2', Puyol aprovechó que se durmió Pepe en un córner y empató de cabeza; mientras que Abidal metió el segundo a los 32m luego de una hermosa habilitación de Lionel Messi.
Como se viene dando, la Periodización Táctica de Mou no puede contra el Barsa. El estilo de entrenamiento del portugués es un buen método integrado de trabajo pero con la imprevisibildidad y el talento de los catalanes no se puede. Al menos por ahora...