El entusiasmo por este nuevo destino de Tevez partía de los lazos familiares entre los dueños de ambos clubes, aunque la pertenencia familiar nunca supone coincidencia en los negocios, ocurre que el multimillonario jeque Sheikh Mansour, miembro de la familia real de Abu-Dhabi, es primo del propietario del París Saint Germain, el árabe Sheikh Al-Thani. De allí el periodismo infería la garantía del pase que tiene el club inglés y que no está dispuesto a perdonar aún los desplantes del ‘Apache’.
“Simplemente no es verdad”, dijo el portavoz del Manchester City. Una frase que encierra dos significados; la negativa de la versión y el contraste entre la sencillez de la respuesta frente a las innumerables elucubraciones y especulaciones sobre el supuesto acuerdo. El mundo de la realidad y el mundo de la invención.
El escueto portavoz de los “Citizens” aclaró además que “el Manchester City no ha recibido ninguna oferta por Carlos Tevez de parte del París Saint Germain”.
Tevez no puede escapar del Manchester, aunque en realidad no logra escapar del todo de ese mundo de Fuerte Apache con sus reglas propias que ya no funcionan en el mundo de los negocios del cual disfruta -por ahora- de sus ganancias millonarias.
Con 27 años, cada día que pasa y que Tévez no juega o no se entra, vale menos. Le restan tres años aún para aprovechar el pináculo de su capacidad física y deportiva, edad que sus compañeros saben que no se puede desperdiciar, no solo para hacer dinero sino también para la obtención de logros deportivos.
También esa situación lo aleja de la selección argentina, donde sus últimas apariciones pasaron sin pena ni gloria. La vidriera de la selección mayor le asegura a un jugador entre un 20 a un 25 por ciento mas de valor de transferencia.
Así pasan los días del "Jugador del Pueblo" sin equipo.