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La estatización de la Hidrovía genera controversia en la provincia

Ayer (01/07), el Gobierno Nacional anunció finalmente que tomará el control de la administración de la vía navegable más importante del país por el plazo de 12 meses (prorrogables). Esta noticia generó gran impacto en Santa Fe, donde se concentra la mayoría de los trabajadores del sector agroexportador. Hay diversas opiniones y posturas al respecto en la provincia.

ROSARIO. Como adelantó Urgente24, ayer (1/7) finalmente el Gobierno Nacional oficializó la decisión de tomar el control de la administración de la Hidrovía Paraná-Paraguay, por donde el país exporta aproximadamente el 70% de sus productos, especialmente cereales y granos.

Con el decreto 427 -que lleva la firma del presidente Alberto Fernández, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro de Transporte, Alexis Guerrera- se le otorga a la Administración General de Puertos "la concesión de la operación para el mantenimiento del sistema de señalización y tareas de dragado y redragado y el correspondiente control hidrológico" de la Hidrovía. 

En principio, la gestión tendrá un plazo de 12 meses. Aunque serán prorrogables "hasta la toma de servicio por parte de quien o quienes resultaren adjudicatarios de la licitación" que el funcionario estimó para dentro de un año y medio. 

Esta noticia provocó un gran impacto en la provincia de Santa Fe, donde se nuclea un gran número de empresarios y trabajadores del sector agroexportador. La estatización de la Hidrovía generó diversas opiniones y posturas entre los privados y los políticos. 

El presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Daniel Nasini, se mostró preocupado por esta decisión de Nación, ya que "no da certidumbre ni lineamientos de largo plazo que aseguren la continuidad de la vía de navegación más importante del país".   

"Es imperioso garantizar la continuidad del servicio a corto plazo, especialmente dadas las circunstancias extraordinarias de la bajante histórica del Paraná", consideró Nasini, y puso en el mapa un tema que preocupa y mucho a la región, y es el bajo caudal de agua en el río.

“Es indispensable que las obras sigan en manos de empresas especializadas en la materia, seleccionadas bajo un riguroso y transparente proceso de licitación. El Estado no tiene ni la experiencia ni la capacidad técnica para realizar estas tareas, pero sí ejercer sus funciones indelegables de control”, prosiguió el presidente de la BCR.

"Argentina está lejos de los principales mercados del mundo, con lo cual, todas las ineficiencias que impacten en los costos logísticos repercute negativamente en la competitividad de la producción nacional. Por ello, es fundamental que los fondos aportados por las cargas continúen siendo percibidos directamente por quien lleve adelante las obras para evitar demoras en la liquidación y asegurar la ejecución de los trabajos", concluyó de manera contundente Nasini.

Por su parte, desde el Gobierno, el encargado de apaciguar los ánimos fue el rosarino Diego Giuliano, actual secretario de Transporte de la Nación. En diálogo con la radio LT8, el funcionario dijo que "hoy es clave mantener las condiciones de navegabilidad de la hidrovía como hasta ahora, y mucho más con la actual situación de bajante del río, por lo cual desde AGP (Administración General de Puertos) podrá realizar contrataciones públicas y privadas para continuar con el mantenimiento del dragado y balizamiento".

"Más allá de que en adelante podamos avanzar en mejoramiento de la tecnología y demás para hacer frente a estas tareas, esto hoy requiere de una participación público privada, como muchas otras que lleva adelante el Estado en otros aspectos", aseguró Giuliano.

Y concluyó: "Veníamos con secuencias de prórrogas basadas en un modelo de gestión que estaba diseñada en otros tiempos, en la década del 90 y que necesitaba ser modificada con más controles, atendiendo la cuestión ambiental y con un control bicameral del Congreso".

Quien se mostró muy crítico con la estatización de la Hidrovía fue el diputado nacional de Juntos por el Cambio, Federico Angelini, quien expresó a medios locales: “Creo que el gobernador está en contra de la estatización porque coincide en que terminará siendo ineficiente y negativo para nuestra provincia, pero no lo he visto defender esta posición, como tampoco las exportaciones de carne”.

Además, Angelini opinó que “el gobierno debe tener la generosidad de convocar a expertos para conformar la licitación internacional y no a militantes políticos fanáticos para que decidan estas cuestiones estratégicas para el país. Tiene que haber más amplitud en esa mesa y buscar puntos de acuerdo (…) El gobierno nacional está ávido de cajas políticas que lo ayuden a resistir la falta de inversiones, por eso insisto en que el proceso debe ser transparente para brindar previsibilidad ante este escenario. Confío en que haya algún sector del gobierno que pare la pelota”.

“Lo que hay que hacer es seguir el proceso de licitación internacional que se había iniciado en el gobierno anterior, porque el trabajo que requiere la Hidrovía solamente lo pueden hacer algunas pocas empresas a nivel mundial". Pero "lamentablemente el kirchnerismo no hizo absolutamente nada durante el 2020 y en mayo la concesión se venció y hubo que prorrogarla, pese a que está ocasionando perjuicios para la competitividad argentina”.

En las antípodas de Angelini se encuentra Carlos del Frade, diputado provincial del Frente Social y Popular, quien expresó que “quedarse con el control y el peaje del Paraná está bien, aunque no se entiende por qué solamente por un año”.

“Hay que profundizar la pelea por recuperar la soberanía económica y ambiental y también denunciar la corrupción de las empresas multinacionales, grandes responsables del contrabando, la sobrefacturación de importaciones, la subfacturación de exportaciones y la mirada hacia otro lado con el contrabando de armas y narcotráfico”, acotó el legislador.

 

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