A partir del impacto, Scaloni acusó recibo y he hizo mover el banco de suplentes con el ingreso de Ángel Di María que, ni bien saltó al campo de juego, se asoció con Messi y “arañaron” la victoria pero todo terminó igualado y los penales tuvieron la decisión final. En medio de la definición se pudo ver a “Dibu” exaltado y, como se suele decir, “agrandado” porque le propinó insultos y gestos obscenos a los jugadores colombianos. De ahí, “Dibu” Martínez se calzó el traje de héroe deteniéndole los tiros a Davinson Sánchez y a Edwin Cardona mientras que Messi, Leandro Paredes y Lautaro Martínez aseguraron el camino a la final.
En el momento que, quizás se esperaba un rendimiento mucho mayor de Argentina, otra vez se agitaron los fantasma de los empates anteriores; finalmente, el objetivo se cumplió, ahora, Argentina y Messi irán por la revancha nada más ni nada menos que ante el Brasil de Neymar y compañía, será una finalísima a todo o nada, una final a pura emoción y con mucho condimento de rivalidad sudamericana.