Y a Colombia le alcanzó para sumar los primeros tres puntos en el torneo, en un partido tedioso y con pocas aproximaciones a los arcos. Así, con el 1-0, arrancó de la mejor manera y para el “Tri” y Gustavo Alfaro es la tercera derrota seguida sumando las de Eliminatorias.
Reinaldo Rueda cambió y mucho con respecto a ese duelo, con los ingresos, entre otros, de Wilmar Barrios, Cardona y Rafael Santos Borré.
Pero Ecuador fue sin ideas y David Ospina, por seguridad y por haber sacado de un ángulo una pelota que se metía, fue pieza clave para que Colombia celebrara. Le alcanzó con una gran jugada y la definición de Cardona.
Otra vez el sabor amargo, otra vez la bronca, otra vez las caras de sorpresa por el bajón del segundo tiempo y los cambios del técnico. Argentina, otra vez, fue una en el primer tiempo y otra totalmente distinta en el complemento.
Porque más allá del tremendo golazo de tiro libre de Lionel Messi promediando la etapa inicial, el funcionamiento colectivo del seleccionado en esos 45’ fue muy bueno, al igual que como lo había sido en ese mismo período en el duelo frente a Colombia, por las Eliminatorias. Pero repitiendo viejos vicios, el equipo no fue el mismo al volver del vestuario.
Chile, que sólo había estado a la altura durante los primeros diez minutos del partido, tras el descanso le encontró la vuelta al juego rival y no solo maniató al conjunto argentino, sino que además se las ingenió para llegar con peligro y empatar. Una pelota en profundidad, un rebote y Nicolás Tagliafico que le cometió un penal infantil a Arturo Vidal, sancionado mediante el VAR.
El disparo del mismo jugador fue atajado por Emiliano Martínez, la pelota dio en el travesaño y el Eduardo Vargas, que le ganó la carrera al propio lateral izquierdo, marcó de cabeza lo que en ese momento era una injusta igualdad.
Otro empate con sabor amargo para Argentina, más que nada por el segundo tiempo y por no haber sabido mantener el buen juego y la ventaja en el marcador, tal como había sucedido en la doble fecha de eliminatorias, ante el mismo Chile y contra Colombia.
Por otro lado, Bolivia comenzó arriba en el marcador, pero Paraguay jugó un gran partido, revirtió el resultado y ganó 3-1 en su debut.
El equipo de César Farías tuvo que afrontar este partido con algunas bajas por coronavirus, incluido su capitán y goleador, Marcelo Moreno Martins.
En consecuencia, la Copa América ya es una realidad, no genera expectativa y tampoco emoción y más en un contexto de pandemia. Este inicio dejó en claro al Brasil siempre candidato y a la Argentina que navega en dudas y no logra el nivel ideal.