El traspaso de Gustavo López, radical 'anticobista', del Sistema Nacional de Medios a la subsecretaría general de la Presidencia, se trata de un doble gesto de los Kirchner a Julio Cobos: un premio a la lealtad de un sector del 'radicalismo K' que dio la espalda al 'traidor' y un puñal para el vicepresidente. En tanto, la llegada de Bauer al SMN sería en desmedro de Enrique 'Pepe' Albistur. La conexión entre González y Vilma Ibarra.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El sistema de premios y castigos es una marca distintiva de la política de los Kirchner. Los últimos cambios en la Casa Rosada se tratan de eso: Adoctrinar, agradecer o hacer pagar a los fieles o insurrectos que decidieron acompañar o no al matrimonio Kirchner durante los 4 largos meses de conflicto con el campo que provocó la crisis política en la que esta sumido hoy el Gobierno.
El primer cambio involucra al radical 'anticobista' Gustavo López, hasta ahora al frente del Sistema Nacional de Medios, a quién le ofrecieron la subsecretario general de la Presidencia.
Algunos interpretan el cambio como un gesto hacia los socios 'no peronistas', sin embargo quienes conocen la interna aseguran que es un golpe directo a mismísimo Julio Cobos, "traidor" para los K y enemigo número 1 del oficialismo.
El gesto se trata de un premio por parte de Cristina de Kirchner a la lealtad de un sector del 'radicalismo K' que dio la espalda a Cobos.
López fue vocero del vicepresidente durante la campaña proselitista, y ahora están distanciados.
La promoción de López habría sido fogoneada por la diputada
Silvia Vázquez, amiga de la Presidenta y una de las ocho radicales K que votó a favor de las retenciones móviles. Ambos pertenecen al grupo de "incondicionales" al Gobierno que desde el inicio del conflicto con el campo se distanció de las posturas críticas que adoptó Cobos.
La embestida de López contra Cobos ya se venía fogoneando desde hace un tiempo atrás. Al frente del SNM, aprovechó para librar su batalla y durante el conflicto con el campo salieron varios memos hacia los medios que controla -Radio Nacional y Canal 7- para restringir la aparición de Cobos en su programación.
Otras de las embestidas contra el referente del radicalismo K sucedió el 22 de julio pasado en Vicente López, dónde la diputada Vázquez,
junto al intendente local, Enrique 'Japonés' García, y López
realizaron un acto en repudio a la postura tomada por Cobos en el Senado.
La idea es que favor von favor se paga, entonces, de aceptar la propuesta López- lo cual es altamente probable- secunde a Oscar Parrilli. Había sido titular del COMFER con la Alianza y secretario de Cultura porteño con Aníbal Ibarra y llegó al SMN por recomendación de Cobos a Néstor Kirchner.
Ahora, ese mismo cargo vacante, Cristina se lo ofreció al director de cine Tristán Bauer.
La idea de Néstor Kirchner es que el cineasta coordine desde esa estructura al canal Encuentro, tal como lo venía haciendo hasta ahora, y Canal 7, del cual recientemente emigró su directora ejecutiva, Rosario Lufrano. Sin embargo, tal como ya se informó, las actividades dentro de Encuentro continúan paralizadas a la espera de definiciones políticas. La pregunta es si el gran proyecto dependiente del ministerio de Educación realmente continuará o quedará como un buen intento del Gobierno que quedó a mitad de camino.
Otro de los cambios incluye el nombramiento del socialista Oscar González como secretario de Gabinete y Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete.
Gónzalez fue durante casi dos décadas secretario general del Partido Socialista.
De profesión periodista, González forma un tándem con el diputado Ariel Basteiro, dirigente de gremios aeronáuticos, con banca en el Congreso donde preside un minibloque con Vilma Ibarra y dos legisladoras de Libres del Sur: Victoria Donda y Cecilia Merchan.
Las dos primeras tareas de González, que funcionará como enlace con el Congreso, ,será empujar las leyes de reestatización de Aerolíneas Argentinas -en la que viene trabajando Basteiro- y la de fijar movilidad a las jubilaciones, iniciativa promovida por la ANSeS, según publica en
Ámbito Financiero
Gonzálezy Basteiro, fueron artífices del desembarco de Jorge Rivas como número dos de Alberto Fernández.
Por su delicado estado de salud, Rivas no estuvo en ejercicio en los últimos meses y ahora dejará silenciosamente su lugar, que en la práctica, aunque no en las formas, asumirá el albertista Juan Manuel Abal Medina hijo.