Por lo pronto, se espera para las próximas horas el anuncio del cronograma oficial (podrían ser abonados de manera conjunta), aunque ya se desestimó la posibilidad de un pago en dos cuotas.
Sin embargo, causó a priori malestar la demora en conocerse ese cronograma, teniendo en cuenta que habitualmente el aguinaldo se abona cerca del 20 de junio, mientras que el salario es pagado a fin de mes. En paralelo, la provincia enfrenta un complicado rojo en la caja previsional.
Las gestiones de Campillo en Buenos Aires se dan en el marco de insistentes versiones sobre nuevos focos de tensión entre Peralta y Néstor Kirchner en materia del manejo de la provincia, en parte por la pretensión de Peralta de acercarse a preceptos ligados más al justicialismo puro de Santa Cruz que a los aires que pregona el kirchnerismo a nivel país. Este escenario incluso habría derivado en un reto bajado al mandatario provincial a través de Campillo.
Peralta -quien activará en los próximos días un recambio ministerial que incorporará la figura del jefe de Gabinete-asumió el control del distrito patagónico en mayo de 2007, a pedido del ex presidente, tras la renuncia -forzada por la escalada de protestas sociales- de su antecesor, el muy dócil y alineado Carlos Sancho. En octubre pasado, en tanto, fue legitimado por las urnas.
A diferencia de Sancho -y en sintonía con el último tramo de gestión de Sergio Acevedo, antes de su dimisión en marzo de 2006, tras el asesinato del policía Jorge Sayago en una revuelta petrolera-, Peralta cultiva un perfil que intenta mantener cierta independencia de los Kirchner.
Ese posicionamiento alimenta los cada vez más frecuentes encontronazos con el iracundo ex primer mandatario. Por caso, uno de los tironeos giró en torno al manejo de los polémicos fondos de Santa Cruz en el exterior y a su uso para el pago de un aumento salarial.
En rigor, se trata de una postal de intromisión conocida en la tierra natal del actual líder del PJ nacional que en la historia provincial reciente derivó ya en la caída de dos mandatarios en poco más de un año.
El ex interventor de los yacimientos de Río Turbio atraviesa horas tormentosas, ya que además en los últimos días renunció a su cargo "por razones personales" el estratégico ministro de Gobierno, Gustavo Neyro, luego de que su padre sufriera una salvaje golpiza y fuera apuñalado en su casa de Caleta Olivia, supuestamente en el marco de un robo.