Álvaro Uribe fue reelecto presidente de Colombia para el período 2006 - 2010 después de impulsar una reforma a la constitución que impedía la reelección inmediata. La aprobación de la reforma en el Congreso fue un hecho controversial debido a que los representantes Yidis Medina y Teodolindo Avendaño cambiaron su decisión a última hora; Medina votó favorablemente la reelección después de que había manifestado su voto en contra y firmado compromisos con la oposición, mientras que Avendaño se ausentó de la votación.
Mucho se había especulado sobre el tema hasta que en abril de 2008 la ex representante se auto incriminó al afirmar en entrevista al semanario El Espectador que el gobierno no había cumplido con los pactos y anunció que publicaría un libro junto con Avendaño donde relataría los hechos.
El 20 de abril de 2008, días después de la entrevista a El Espectador, Noticias Uno transmitió un video en el que la ex congresista Yidis Medina admite ante Daniel Coronell, director del noticiero, haber aceptado sobornos de parte del propio presidente Álvaro Uribe y de algunos de sus cercanos colaboradores, entre ellos Sabas Pretelt para entonces Ministro del Interior y de Justicia, para cambiar su voto en la comisión primera de la Cámara de Representantes en el proyecto de ley tramitado por el gobierno para permitir la reelección presidencial inmediata que le daría la oportunidad a Uribe de aspirar a un segundo mandato.
El video fue grabado en agosto de 2004 pero el periodista y la entonces congresista pactaron que el video solo sería revelado en caso de que a ella le sucediera algo, puesto que afirmó haber recibido amenazas contra su vida. Medina dijo que el video también podía revelarse en el caso de que ella no recibiera lo pactado con el gobierno.
Semanas antes de la emisión del video, Medina en entrevista con el semanario El Espectador anunció que publicaría un libro junto con Teodolindo Avendaño, congresista que se ausentó durante la votación de la reelección, dando a conocer los ofrecimientos que había hecho el gobierno a cambio de no votar en contra del proyecto, y hablando sobre la grabación. Entonces Coronell dijo que Medina había roto el pacto por haber revelado la existencia del video, situación que admitió Medina y por lo cual el periodista anunció su publicación.
Tanto Uribe como sus funcionarios negaron las acusaciones de Medina.
A raíz de las revelaciones hechas por Medina, la Fiscalía inició investigaciones preliminares con el fin de indagar si funcionarios públicos cometieron en este caso el delito de cohecho.
Mientras tanto la Corte Suprema de Justicia dictó orden de captura contra Medina quien se entregó el 27 de abril de 2008. Días después declaró ante los magistrados y se sometió a sentencia anticipada.
Según los medios de comunicación Yidis dijo que Teodolindo recibió 200 millones de pesos colombianos por no asistir a la votación de la reelección y se rumorea que la ex representante posee pruebas documentadas que implican a los funcionarios.
En mayo de 2008 fue detenido Teodolindo Avendalo, quien más tarde admitió haber recibido dineros de Yidis Medina aunque negó que esos dineros tuvieran relación con su ausencia en la votación del proyecto. Días más tarde fue detenido Iván Díaz Mateus, titular del escaño que ocupaba Medina de manera temporal, La Corte Suprema de Justicia dice dar plena credibilidad a las declaraciones de Medina quien acusa a Mateus de haberle sugerido que era mejor apoyar la iniciativa para conservar su integridad.
Los acusados de Yidis
Sabas Pretelt de la Vega: embajador en Italia y para entonces Ministro del Interior y de Justicia, Medina lo acusa de ser el principal promotor de los acuerdos. Pretelt niega las acusaciones.
Diego Palacio Betancourt: Ministro de Protección Social, según Medina también participó en el ofrecimiento de favores a cambio de su voto. Medina asegura que Palacio le entregó participación en instituciones a su cargo en Barrancabermeja y que se reunió principalmente con Teodolindo y no con ella. Palacio niega las acusaciones y dijo que había que evaluar el estado de salud mental de Medina. Un dictamen piscológico estableció que Medina no presentaba ninguna clase de trastorno mental. Jaime Lombana abogado del presidente Uribe y de Palacio, había dicho que Medina era una psicopata criminal, razón por la cual el abogado de Medina pidió reparación y rectificación después de conocido el dictamen médico.
Alberto Velásquez: Medina lo acusa de ofrecimientos similares a los de Pretelt, entre ellos la posibilidad de entregarle un consulado. Para entonces Velásquez era secretario general de Palacio de Nariño.
Álvaro Uribe: según Medina el propio presidente Uribe le ofreció cumplir con los ofrecimientos pactados por sus funcionarios. El presidente responde con la frase "el Gobierno Nacional persuade, no compra conciencias".
José Félix Lafaurie: ex superintendente de Notariado y Registro.
Hernando Angarita: ex viceministro del Interior. Medina dice que le sugirió "comprar" a su compañero de escaño Teodolindo Avendaño, con la Notaría 67 del Círculo de Bogotá.[10]
Iván Díaz Mateus: titular de el escaño a quien reemplazó medina por tres meses, también habría participado en los ofrecimientos. Fue detenido el 21 de mayo de 2008 por orden de la Corte Suprema de Justicia.
Armando Benedetti: senador del Partido de la U. Medina dice que le ayudó a reitegrar a su tío político como director de la Clínica Primero de Mayo
El chantaje
Uribe acusa a Yidis Medina de intentar chantajear a funcionarios del Gobierno y a su familia. El mandatario aseguró que la ex congresista llamó "por lo menos tres veces" a su hijo Tomás para decirle que necesitaba hablar con el Presidente porque "iba a pasar algo muy grave".
El contrapunteo entre él y la ex congresista comenzó el pasado lunes cuando Uribe, "bajo la gravedad de juramento", aseguró que ella chantajeaba a compañeros del Gobierno y a su familia.
Dijo que "nunca" habló con ella de puestos cuando se estaba discutiendo el proyecto de reelección presidencial, en el 2004.
"Creo no haber pedido a congresista alguno en particular que votara el Acto Legislativo. Si alguien recibió ese pedido mío, le ruego expresarlo", agregó el mandatario.
Menos de 24 horas después, Uribe emitió un segundo comunicado, de apenas dos párrafos, intentando aclarar las dudas de los periodistas que indagaban detalles del supuesto chantaje a su familia. Dijo que hubo llamadas en las que Medina pedía hablar con el Presidente.
Y el tema hubiera quedado así de no ser por un comunicado de ella diciendo: "Jamás he hablado con un miembro de su familia".
Hacia las 9:40 de la noche del martes, cuando conoció el texto, Uribe llamó a su jefe de prensa, César Mauricio Velásquez, y a cuatro manos redactaron una respuesta vía telefónica. Fue cuando se dio a conocer que quien habría recibido las llamadas fue Tomás.
El Presidente explicó que solo hasta ese momento lo mencionaba "porque no habría querido involucrarlo". Agregó que era "posible" que le hubiera pedido a Yidis votar a favor de la reelección.
El último episodio se dio ayer, cuando Medina volvió a negar el "chantaje" afirmando: "A su hijo Tomás Uribe, no lo conozco. Nunca le he hecho una llamada..." y cuando la Casa de Nariño precisó que ella le hizo "tres llamadas" a Tomás y anunció que además de su familia declararía Bernardo Moreno, Secretario General de la Presidencia.
En este marco, Uribe decidió presentar pruebas. El mandatario, en rueda de prensa, mostró las sábanas oficiales de Comcel del celular de su hijo en las que aparece el número desde el que lo llamó la ex congresista.
El número coincide, según el Presidente, con el que dejó ella a las secretarias de su despacho, en las llamadas que hizo para intentar hablar con él.
"En las sábanas de las llamadas, hojas de reporte, de la empresa Comcel, aparecen dos llamadas al teléfono de Tomás Uribe Moreno, realizadas el 24 de julio de 2007, la una a las 15.00.33 y la otra a las 15.07.04", agregó el Presidente.
"La decisión que tomamos en la familia es no hacer comentarios sobre el tema. Todo se va a manejar a través de mi papá", aseguró.
Con las pruebas, el mandatario busca poner fin a la discusión con la ex congresista, que acusa a funcionarios del Gobierno de haberle hecho ofrecimientos a cambio de su voto por la reelección.
La voz de Yidis
Anterior a esa presentación de pruebas, la ex legisladora dio una entrevista desde la cárcel a la revista Cambio, donde mostró su punto de vista en medio del escándalo.
El Buen Pastor de Bogotá, la ex representante Yidis Medina ha estado envuelta esta semana en un curioso intercambio de comunicados con la Casa de Nariño. Acusaciones van y vienen sobre las dádivas y prebendas que le ofrecieron en 2004 altos funcionarios del gobierno de Uribe para que votara a favor de la reelección, y que ella confesó haber recibido.
Medina se defiende de las acusaciones que le ha hecho la Casa de Nariño en el sentido de que intentó chantajear a miembros de la familia del Presidente -incluido uno de sus hijos- y a funcionarios del Gobierno; rechaza las sindicaciones que le han hecho de tener vínculos con el Eln y se refiere a los protagonistas y actores de reparto del capítulo de la actual crisis política bautizado con su nombre: la 'Yidispolítica'. Esta es la primera entrevista que otorga desde la cárcel, concedida en exclusiva a los periodistas de CAMBIO Harold Abueta y Jorge González en una oficina de la administración de la cárcel.
CAMBIO: Esta semana la Casa de Nariño emitió tres comunicados según los cuales el presidente Uribe la acusó de chantaje a funcionarios del Gobierno y a familiares suyos.
YIDIS MEDINA. Si es tan recio y transparente como dice, no entiendo por qué el Presidente no me denunció cuando supuestamente supo que chantajeé a familiares suyos. Voy a pedir que me reciban en la Comisión de Acusación de la Cámara para interponer una denuncia por injuria y calumnia contra el Presidente. Él deberá explicar cuándo y a cuáles familiares suyos llamé para chantajearlos.
En el primer comunicado, el Presidente también pide investigar bien los antecedentes penales que se conocen sobre usted y establecer si hubo cohecho o una "coartada", estimulada por terceros, para hacerle daño al Gobierno...
El Presidente parece sufrir de amnesia parcial. Lo invito a que se acuerde de los días 2 y 3 de junio de 2004, cuando me dijo en tono amable que lo ayudara. Entonces yo no era Yidis la mala, sino Yidis la buena. Todos me acechaban y me perseguían, y me prometieron cosas para mi región. Nombraron personas que no habrían podido llegar al Presidente sino a través de Yidis.
El Presidente dijo en otro comunicado que usted había llamado a su hijo Tomás para decirle que necesitaba hablar con el Presidente porque algo muy grave iba a pasar...
El Presidente tendrá que demostrar que hice esas llamadas a su hijo. No tengo los teléfonos de Tomás, ni conozco el timbre de su voz. Los invito a que investiguen los teléfonos para que establezcan si algún día llamé a los familiares del Presidente.
El mandatario también dijo en una entrevista radial que existen historias de intentos de secuestro y de estafa en Santa Marta, donde usted aparece como protagonista. ¿A qué se refiere él?
¿Un intento de secuestro? No sé de qué está hablando el Presidente. En Santa Marta le debo plata a una señora Lourdes que se la tengo que pagar. No creo que me tengan que demandar por una deuda. Nunca le he robado plata a nadie.
¿Se reafirma en su declaración de que el Presidente estuvo enterado de los ofrecimientos que le hicieron para que votara a favor de la reelección?
Total y definitivamente. El Presidente conoce todo y por eso lo invito, ya que es un hombre 'frentero' como yo, a que no se deje llevar por los impulsos y no diga cosas de una persona que honestamente le sirvió y gracias a la cual tiene cuatro años más de gobierno.
¿Qué le dijo el Presidente para tratar de convencerla de votar a favor de la reelección?
Fui a Palacio a un desayuno el 2 de junio de 2004. Allí estaban los ministros y los miembros de la Comisión Constitucional de la Cámara que aún no he nombrado. Entré a hablar con el Presidente y allí estaba el señor Iván Díaz Mateus. El Presidente pidió que nos dejaran solos y me dijo: 'Hija, apóyeme, necesito que la reelección pase. Haga Patria. Lo pactado y lo que yo le prometa será cumplido por los diferentes ministros' ". Él siempre habló de representación en Barrancabermeja y están como prueba los cargos que me dieron allá.
¿Díaz Mateus, titular de la curul que usted ocupó, recibió alguna prebenda?
De las cuotas que me dieron a mí, no. Lo trajeron el día de la votación para que me convenciera. Por algo sería...
¿Qué más pasó en el desayuno en Palacio?
Hablé con Alberto Velásquez y le pedí que metieran a trabajar nuevamente al Instituto de Seguro Social al médico ginecólogo Eduardo Esquivel, a quien por cariño llamo "tío político". A los dos días, él se entrevistó con Velásquez y lo nombraron en la ESE Luis Carlos Galán. Lo mismo ocurrió con Carlos Correa en el Seguro Social de Barrancabermeja. El ministro Diego Palacio llamó para que lo nombraran. No sé por qué quieren ocultar la verdad.
Esquivel ha dicho que siempre estuvo vinculado al Seguro y que no necesitaba su recomendación. Eso le ha servido al Ministro de Protección Social para defenderse ante la Procuraduría.
Diego Palacio miente. Lo que dice Esquivel es que trabajaba en el Seguro desde mucho antes y que lo retiraron por una reestructuración. Como estaba la coyuntura de la reelección y el Gobierno me buscaba, en una de las reuniones a las que asistí le comenté el caso al señor Velásquez, él hizo las llamadas y reintegraron a Esquivel.
En relación con lo de Esquivel usted mencionó al senador Armando Benedetti, y hoy la Corte lo investiga. ¿Por qué?
Porque era una de las tantas personas que estaba en Palacio el 2 de junio de 2004. El Senador me dijo que había que apoyar al Presidente, que él nos apoyaría a todos. Habló con gente del Seguro Social y fue quien recibió el fax que confirmaba la renovación del contrato del señor Esquivel. Lo recibió él porque Alberto Velásquez había entrado a una reunión.
Jaime Lombana, abogado del ministro Palacio, ha dicho que usted es psicópata y mitómana, y que tiene vínculos con el Eln...
El abogado Lombana ha dicho lo peor que se puede decir contra una persona. Se salió de lo jurídico y se metió con lo personal. Si tiene pruebas contra mí lo reto a que las entregue. Si he pertenecido al Eln, pues entonces ese grupo aprobó la reelección del señor Presidente. Pregúntele a José Obdulio Gaviria, a quien llevé a Barranca a reuniones políticas a favor de Uribe, si las personas que participaban eran de la guerrilla.
Jesús Villamizar, un fotógrafo de Barranca, dijo que usted no solo ha tenido nexos con el Eln, sino que le pidió fotografías del Presidente con paramilitares. ¿Qué responde a eso?
Tengo entendido que la directora del DAS lo ubicó por medio de la regional de ese organismo en Bucaramanga y que le ofrecieron dinero para que dijera esas cosas de mí. Yo no tenía por qué pedirle fotos a un señor que no conozco bien.
Otro señalamiento en su contra lo hizo el asesor presidencial Fabio Valencia Cossio, que dijo que usted estaba encabezando un complot contra el Gobierno...
No necesito hacer un complot contra el Presidente. Me tildan de cosas que no voy a repetir. Pero me extraña que el Presidente diga que era de la guerrilla. Nunca pertenecí a ningún grupo de esos y, por el contrario, cuando voté la reelección esos grupos me atacaron por apoyar a Uribe.
También circulan versiones según las cuales detrás de usted ha estado incluso el jefe paramilitar Carlos Mario Jiménez, 'Macaco'.
Nunca me he reunido con jefes paramilitares, no los conozco.
¿Es cierto que Álvaro Leyva le hizo un ofrecimiento para la publicación del libro que usted anunció?
Nunca he tratado ni he cruzado palabra con el señor Leyva. Detrás de mí no está nadie.
Parece que el mundo se le vino encima...
Lo que queda claro es que los acuerdos con grandes jefes políticos son acuerdos, pero con personas humildes como yo son corrupción.
El ex ministro Sabas Pretelt ha hecho votos por su mejoría y para que la Virgen la ilumine, y dice que usted sabe de la honestidad del trabajo del Gobierno...
Sabas es un señor pero debo decir la verdad porque me cansé del maltrato y de los insultos: la reelección de Uribe se le debe a él, es el autor intelectual.
¿Por qué lo dice?
Sabas me hizo el ofrecimiento de la notaría de Barranca. A él le presenté las dos personas para esa notaría y a una de ellas la llevé a Palacio. Él estuvo conmigo todo el tiempo en mi oficina diciéndome que no me echara para atrás. Me hicieron un documento para quitar el impedimento que yo tenía para votar la reelección.
¿Y el viceministro Hernando Angarita?
Era quien le patinaba todo al ministro Sabas, hacía los mandados: se reunía conmigo y después en Palacio con la gente del Gobierno. Él concretó el negocio de Teodolindo Avendaño con la Notaría 67.
¿Por qué acabó usted reuniéndose con él?
El embajador Sabas me llama y yo le devuelvo una llamada a la embajada. Hablé con él y me pide que me entreviste con Angarita. Así ocurrió y yo voy a una de las reuniones con Angarita donde me acompañaron dos asesores. Angarita me dijo que el Gobierno estaba muy preocupado, que lo que estaba pasando no le convenía al Gobierno, y me contó de reuniones en Palacio para tratar de aplacar las cosas. En esa misma reunión le dije que Bernardo Moreno me había prometido un contrato con una petrolera y él me dijo que ya no era así, que era con la Superintendencia de Salud donde él iba a ser nombrado. También le dije que quería quitarme este karma de encima.
¿Cuántas veces se reunió con Angarita?
Tres veces, todas en su apartamento.
¿Es cierto que las conversaciones fueron grabadas?
Yo no grabé y no tenía por qué hacerlo porque Angarita era uno de los que más hablaba conmigo y con Teodolindo. Si él grabó lo invito a que saque las grabaciones. Tendrá que editar muy bien para no inculparse.
¿Cómo fue lo del contrato que le ofreció el secretario general de la Presidencia Bernardo Moreno?
Me dijo que una firma petrolera me daría un contrato. No conozco a los señores de la firma, él los conoce. También llamó a la ex directora de Etesa para decirle que contrataran a César Guzmán y a otros que nombraron por recomendación mía en esa entidad, y me llamó a Palacio y me pidió que no publicara el libro.
¿El ministro Diego Palacio qué papel jugó?
Jugó un papel importante, pero le gusta jugar con la gente porque da y quita. El Seguro Social me lo dio él y por él puse a varias personas en Etesa. Él hizo todo el lobby, entregó puestos, los quitó y luego maltrató.
¿Qué papel jugó en este 'toma y daca' el director de la Red de Solidaridad Social Luis Alfonso Hoyos?
Me ofrecieron la dirección de la Red en el Magdalena Medio. Iban a nombrar a mi asesor César Guzmán, pero días después de la reelección el jefe de personal de la red fue a mi oficina y me dijo que no lo iban a nombrar porque lo identificaban conmigo. Entonces le pedí una hoja de vida a mi asesor Jairo Alfonso Plata, a quien presenté ante el doctor Hoyos, y la llevé. Arrancó un supuesto proceso de meritocracia, lo entrevistaron y lo posesionaron. Duró un año en el cargo. Luego hablé con el doctor Hoyos para que me nombrara otra cuota y me dijo que no más.
Usted también ha mencionado al hijo del canciller Fernando Araújo...
Sí, pero no me ofreció nada, él hacía lobby en el Congreso. Lo mismo hizo el Fiscal General: lobby en el Congreso para lo de la reelección.
¿Qué otras personas se le acercaron para asegurar su voto?
Claudia Salgado y Lina Arbeláez, asesoras de la Presidencia y del Ministerio del Interior, respectivamente. Me decían que ayudara, que el Gobierno me iba a colaborar. El día de la reelección ellas no me perdían de vista, me perseguían hasta el baño del Congreso. Y también intervino la viceministra de Justicia Ximena Peñafort.
¿Qué hizo ella?
Redactó el documento que me zafaba del supuesto impedimento que yo tenía. Allí estuvieron Eduardo Enríquez Maya y Roberto Camacho (q.e.p.d.).
Pasemos al capítulo Teodolindo. Asesores suyos hicieron consignaciones a la cuenta de él y de su esposa. ¿Por qué?
Porque yo les entregué la plata para que la consignaran. Una parte de la plata me la entregó Angarita en efectivo en su apartamento y otra la entregó el notario al que le dieron la Notaría 67.
¿Cuánto fue?
Más de 100 millones. Los entregaron por partes.
Otro de los que aparece en las consignaciones es Milton Contreras, ex funcionario de la Superintendencia de Notariado y Registro. ¿Por qué?
Porque le pedí el favor, como amigo, de que lo hiciera. Pero cuando yo me reuní con el entonces superintendente Alfredo Cuello, delegó a Milton para que me garantizara los nombramientos que me ofrecieron en la Notaría Segunda de Barranca: Allí nombraron a Sandra Domínguez, que inclusive me debe plata, y otra persona.
Domínguez asegura que nunca firmó documento alguno sobre un acuerdo con usted y sugiere que el documento que usted le entregó a la Corte es falso...
Ella no hizo acuerdos. Lo que tiene es una letra y un pagaré que firmamos las dos. Era una forma de obligar a las personas a cumplir el compromiso de vincular a personas en las instituciones. Eso me lo enseñaron en el Gobierno. En la notaría de Domínguez trabajan familiares y amigos cercanos, yo ayudé a meterlos.
Teodolindo asegura que el dinero que recibió fue un préstamo que usted le hizo para la campaña...
¿Cómo creen que yo le iba a prestar plata a Teodolindo Avendaño si lo que tengo son deudas? Si está tratando de ponerme una trampa, pues se la puso él mismo.
Aparte de las notarías que les dieron a Teodolindo y a usted, ¿qué otras notarías entraron en juego?
La notaría de Barranca existía, pero crearon la de Teodolindo aquí en Bogotá y otras 13 o 14. Eran para cumplirle a todos los que votaron la reelección.
¿Tiene cómo probarlo?
Escuché en Palacio que en 2005 hicieron un estudio para la creación de notarías en Bogotá y otras ciudades, pero no sé a quienes se las entregaron. Sin embargo, investiguen la del ex congresista de La U, Jaime Amín.
Muchos se preguntan por qué decidió contar todo esto si significaba terminar en la cárcel.
¿La verdad? Por el maltrato que me dieron los funcionarios del Gobierno, porque me pisotearon como persona, porque no tuvieron consideración con alguien de estrato humilde como yo, que quiso subir políticamente y no la dejaron. Lo hice porque deseo quitarme un peso de encima y porque quiero arrancar de cero y ser una ciudadana del común. ¿Creen que me inculparía diciendo mentiras?
¿Qué siente hoy en la cárcel?
Sinceramente, estoy afrontando esto con mucha altura. Sin embargo, no tiene sentido que yo esté en la cárcel diciendo toda la verdad que el país debe conocer y que otros estén gozando de la libertad. Espero que el Fiscal General y la Procuraduría obren como debe ser y hagan Justicia.